Irídia denuncia que sus palabras en redes «podrían incitar al odio» y vincula el caso a otro abierto por desalojos
La Fiscalía de Delitos de Odio ha abierto diligencias contra el alcalde de Badalona, **Xavier García Albiol**, por un mensaje publicado en junio en redes sociales que calificaba de «escoria humana» a un detenido por un robo a una anciana de 81 años en el barrio de Llefià. El texto, acompañado de una foto del arrestado esposado, también incluía referencias a su nacionalidad y amenazas como «devolverle a nado a Marruecos».
La investigación responde a una denuncia de la asociación Irídia, que alertó de que el mensaje —que acumuló 67.000 *likes* y 5.800 comentarios discriminatorios en un día— «podría ser constitutivo de delito de odio por razón de nacionalidad». Fuentes municipales defendieron las palabras del alcalde, que calificó al detenido de «canalla» por robar a una mujer de 80 años, pero la Fiscalía ya investigaba a García Albiol por otro caso de delito de odio relacionado con el desalojo del instituto B9 en diciembre de 2025, que dejó en la calle a 400 personas migradas.
El caso se enmarca en la Ley Orgánica 1/2023 de Protección de la Seguridad Ciudadana, que tipifica como delito de odio «las manifestaciones públicas que inciten a la discriminación o al odio por razón de nacionalidad, etnia o cualquier otra condición». La Fiscalía deberá determinar si el mensaje supera el umbral de «provocación a la violencia» o se limita a un juicio de valor, un límite que ya ha sido testado en casos similares contra políticos por declaraciones en redes.
El alcalde, con más de 178.000 seguidores en Instagram, ha repetido en el pasado declaraciones polémicas vinculadas a la inmigración, lo que ha convertido a Badalona —municipio de 230.000 habitantes con un 30% de población extranjera— en un foco de tensión social. Mientras, el Ayuntamiento mantiene su postura: «Las palabras del alcalde reflejan la indignación ciudadana ante la delincuencia», según fuentes municipales.
La investigación podría escalar si se demuestra que el mensaje tuvo un efecto multiplicador en la percepción pública del detenido, algo que Irídia ya documentó con datos de interacciones en redes. El caso llega en un contexto de creciente polarización en Cataluña por temas migratorios, con Badalona como epicentro de debates sobre seguridad y convivencia.







