El PSOE y el BNG critican la medida como ‘carrera ultra’ con Vox y le exigen aclarar su pasado con narcotraficantes
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha anunciado planes para retirar la nacionalidad española a inmigrantes que cometan delitos graves —como asesinatos, agresiones sexuales reincidentes o pertenencia a bandas criminales— y endurecer los requisitos para obtenerla. Según el diario *El Mundo*, la propuesta, que se materializaría en una ley orgánica si el PP llega al Gobierno, busca diferenciarse de su postura actual, pero ha generado rechazo inmediato en la izquierda.
El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, calificó la medida de «carrera ultra» del PP con Vox y recordó que la solución a la delincuencia es «la contundencia de la ley y los tribunales», sin distinciones entre españoles o extranjeros. López advirtió además que esta línea podría derivar en discursos de «emigración», comparando la propuesta con declaraciones del canciller alemán Merz, quien tachó de «nazismo» políticas similares. Podemos, por su parte, acusó al PP de «competir con la ultraderecha» y de culpar a los inmigrantes de los problemas sociales.
El BNG fue más contundente: su diputado Néstor Rego exigió a Feijóo que «deje de mentir» y aclarara su relación con el narcotraficante Marcial Dorado, al que el líder popular conoció hace décadas. La formación nacionalista gallega denunció que las propuestas del PP «asocian delincuencia a inmigración» sin pruebas. Por su lado, Compromís sugirió que Feijóo podría empezar por retirar la nacionalidad al rey emérito Juan Carlos I, nacido fuera de España y condenado por delitos como la malversación de fondos públicos.
La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Barbero, tachó la iniciativa de «falta de decencia política» y advirtió que, en su opinión, el PP solo conseguiría «dar votos a Vox». La medida, que afectaría a casos como pertenencia a bandas terroristas o organizaciones criminales, se enmarca en un debate creciente sobre seguridad y derechos de los extranjeros en España, donde el PP y Vox ya compiten por posiciones más duras en este ámbito.







