Sumar rechaza presiones unilaterales y Compromís avanza en candidaturas valencianas conjunta con Podemos, IU y ERC
Ione Belarra, secretaria general de Podemos, ha lanzado este viernes un ultimátum velado a la izquierda alternativa: las primarias abiertas que propone Irene Montero, eurodiputada y exministra de Igualdad, son la única vía para salir del «bucle» de alianzas y presentar una candidatura fuerte en las generales de 2027.
En rueda de prensa en el Congreso, Belarra defendió que el método democrático de primarias —donde cualquier formación pueda presentar candidatos y los votantes no necesiten ser militantes— es «de sentido común». Argumentó que, al dar protagonismo a las bases progresistas, la izquierda «acierta» cuando fomenta su participación. «Confío en que impere el sentido común y celebremos esas primarias abiertas», zanjó, sin mencionar fechas concretas.
La propuesta choca con la postura de Sumar, que insiste en que cualquier cambio debe surgir de una «valoración colectiva» de todas las formaciones. Verónica Martínez Barbero, co-coordinadora de Sumar y portavoz parlamentaria, recordó que su espacio —integrado por IU, Más Madrid y Comuns— adopta decisiones tras deliberar conjuntamente. «No nos presiona ni altera nuestros tiempos», aclaró, subrayando que Podemos aún no ha planteado una oferta formal y que Sumar prioriza un marco de convivencia estable más allá de una coalición electoral.
Mientras, Compromís —formación valenciana adscrita a Sumar— avanza en su propia estrategia. Alberto Ibáñez, diputado de Compromís, confirmó que en la Comunidad Valenciana ya se trabaja en una candidatura conjunta entre Podemos, IU, ERC y movimientos sociales, con el objetivo de presentar «una única papeleta» a la izquierda del PSOE. «Si votamos igual en las instituciones y coincidimos en las calles, quizá haya que aparcar el ego», declaró, aunque su compañera Àgueda Micó matizó que Compromís actúa con «estricta obediencia valenciana» y respeta las decisiones de la izquierda estatal.
El debate se enmarca en un contexto de fragmentación: la izquierda alternativa —Podemos, Sumar, ERC y formaciones autonómicas— acumula meses sin acuerdo en listas y candidaturas, mientras el PSOE gana terreno en sondeos. Las primarias abiertas, si se materializan, podrían redefinir el mapa electoral, pero su viabilidad depende de que otras fuerzas —como IU o Más Madrid— den el paso sin imponer condiciones unilaterales.







