El ‘president’ catalán acoge al exlíder independentista tras su regreso, en un gesto que reactiva el debate sobre la unidad territorial y la impunidad política
Salvador Illa, actual ‘president’ de la Generalitat de Cataluña, recibirá en las próximas semanas a Carles Puigdemont en el Palau de la Generalitat. Será el primer encuentro entre ambos en Cataluña desde que Puigdemont abandonara el país en octubre de 2017, tras el referéndum ilegal del 1-O y la declaración unilateral de independencia (DUI).
La reunión, confirmada por fuentes oficiales, marca un hito político: Puigdemont, líder de Junts per Cataluña y ex’president’, regresa a la Plaza de Sant Jaume tras casi nueve años fuera, aunque su condición legal sigue siendo la de fugado por la orden de detención europea de 2017. Illa, en cambio, ejerce como ‘president’ desde 2023, tras la dimisión de Pere Aragonès por el caso de corrupción en el Govern.
El encuentro reactiva el debate sobre la impunidad política en Cataluña. Puigdemont, que nunca fue juzgado por su papel en el 1-O, ha evitado la cárcel gracias a su exilio en Bélgica y, más tarde, en Italia. Su regreso —aún sin fecha concreta— coincide con un contexto de tensión institucional: el Tribunal Supremo mantiene abiertas las causas por sedición y malversación contra él y otros líderes independentistas, aunque sin condenas firmes.
Para Junts per Cataluña, la visita simboliza la normalización de Puigdemont. Sin embargo, el Gobierno central y el PP ya han advertido de que su regreso no borra las responsabilidades legales. La Generalitat, por su parte, evita pronunciarse sobre posibles consecuencias judiciales, aunque fuentes cercanas a Illa señalan que el encuentro será técnico y centrado en asuntos de interés común, como la economía catalana o la relación con Bruselas.
El gesto de Illa contrasta con la postura de otros partidos catalanes. Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC), aunque aliada en el Govern, mantiene distancia: su portavoz, Jordi Turull, ha recordado que Puigdemont no representa a la izquierda independentista. Mientras, el PP catalán ya ha anunciado que recurrirá a los tribunales para evitar cualquier acto oficial que premie la impunidad.
La reunión también llega en un momento clave: con las elecciones europeas de 2029 en el horizonte, el independentismo catalán busca consolidar su narrativa de «unidad» frente a lo que considera una «persecución política». Puigdemont, por su parte, ha insistido en que su regreso es por Cataluña, aunque sin descartar participar activamente en la campaña electoral si se produce antes de 2029.





