Albares anuncia que España pedirá también la entrada definitiva de las dos ciudades autónomas en la Unión Aduanera europea
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, anunció este miércoles que Ceuta y Melilla contarán con una presencia institucional permanente de Frontex. Lo hizo durante la inauguración de la tercera edición de los Diálogos para la Seguridad La Defensa Europea ante un mundo en crisis, celebrada en la sede del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), en Madrid.
La decisión llega un mes y medio después del cruce masivo de personas a nado desde Marruecos hacia Ceuta. Según el relato del ministro, en ese episodio participaron 70.000 personas en un intento de violación de la integridad territorial de España. Hasta ahora, las ciudades autónomas estaban excluidas de este instrumento europeo de gestión de fronteras.
Albares explicó que el martes habló con los presidentes de Ceuta y Melilla, Juan Jesús Vivas y Juan José Imbroda, para detallarles el paquete de ayudas de la Unión Europea. Ese paquete asciende a 115 millones de euros y fue aprobado por la Comisión el pasado 9 de septiembre. Para que el dinero llegue, ambos territorios deben presentar formalmente su proyecto, algo que el ministro aseguró que hará de manera inminente.
Junto a ese trámite, el jefe de la diplomacia española anunció que España presentará también de manera formal la presencia permanente con un asiento para Ceuta y Melilla en el Comité de las Regiones. Se trata de una institución europea que participa formalmente en la elaboración de la legislación de la UE. Además, Albares pidió la entrada definitiva de las dos ciudades autónomas en la Unión Aduanera, con las especificidades que su situación geográfica exige.
Un mes y medio después del cruce del Tarajal
El detonante de este paquete de anuncios fue el cruce masivo de personas a nado a Ceuta desde el paso del Tarajal el pasado 30 de julio. Las imágenes de ese episodio, con 70.000 personas intentando cruzar la frontera, movilizaron a la Unión Europea para dejar claro que la soberanía de las ciudades es española. La entrada en la Unión Aduanera es, además, una reclamación histórica de los empresarios de Ceuta y Melilla, que llevan años pidiendo un régimen comercial equiparable al del resto del territorio comunitario.
Los presidentes de las dos ciudades autónomas llevaban tiempo reclamando un refuerzo de las fronteras terrestres de la Unión Europea con África. La petición de Vivas e Imbroda encontró respuesta en Bruselas después del episodio del Tarajal, cuando la Comisión Europea aceleró los trámites para aprobar el paquete de ayudas el 9 de septiembre.
Von der Leyen cierra filas con Ceuta
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quiso pronunciarse sobre la crisis de Ceuta en su discurso sobre el Estado de la Unión Europea del pasado martes. En esa intervención, una de las más importantes del año y con la que arranca oficialmente el nuevo curso político, Von der Leyen se dirigió directamente al pueblo español. «Todas nuestras fronteras exteriores son fronteras europeas. La frontera de Ceuta es una frontera europea. Porque Ceuta es España. Ceuta es Europa. Y Europa estará a vuestro lado», señaló.
El discurso de Von der Leyen sirvió para fijar la posición de Bruselas ante la presión migratoria sobre las dos ciudades autónomas. La presidenta de la Comisión dedicó una parte de su alocución a dejar claro que Ceuta forma parte de España y, por tanto, de la Unión Europea, en un contexto en el que Marruecos ha cuestionado la soberanía española sobre el territorio.
El anuncio de Albares se produce en un momento en el que el Gobierno trata de cerrar el expediente diplomático abierto tras el cruce del Tarajal. La presencia permanente de Frontex en Ceuta y Melilla supondría que la agencia europea de fronteras operaría de forma continua en los dos pasos terrestres, algo que hasta ahora no ocurría. El Comité de las Regiones, por su parte, es el órgano consultivo que representa a las entidades locales y regionales de la UE en el proceso legislativo comunitario.
La entrada en la Unión Aduanera tendría un efecto directo sobre el régimen comercial de Ceuta y Melilla, que actualmente quedan fuera del territorio aduanero común. Para los empresarios de ambas ciudades, esa exclusión encarece las importaciones y limita su competitividad frente al resto de regiones españolas. La petición de Albares ante Bruselas busca corregir esa situación con las especificidades que impone la situación geográfica de los dos enclaves en el norte de África.







