El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, califica de ‘genocidio’ la creciente presión de Washington contra la isla
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha calificado de ‘genocidio’ la creciente presión de Estados Unidos contra la isla. Estados Unidos ha lanzado sanciones contra empresas militares y miembros del Gobierno cubano, y ha redoblado la presencia de agentes de inteligencia en la isla en un nuevo esfuerzo por forzar el fin de siete décadas de dictadura comunista.
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha dicho que ‘el régimen comunista cubano es un patrocinador estatal del terrorismo que espía a Estados Unidos, arma a radicales de izquierda violentos, difunde una ideología marxista venenosa y sirve como base de operaciones para Rusia, China e Irán a solo 90 millas de nuestras costas’.
El embargo económico y la presencia de la CIA
El embargo económico de Estados Unidos contra Cuba data de 1962, pero en enero de este año se estrechó el cerco contra el régimen. Estados Unidos ha aumentado su presencia en la isla y ha creado un grupo de trabajo para proveer de nuevos datos contra el régimen. La misión de este nuevo operativo de inteligencia podría ser desestabilizar o encontrar vulnerabilidades en las filas de los funcionarios críticos con el régimen.
La crisis humanitaria en Cuba
La crisis humanitaria se recrudece en Cuba en medio de la resistencia de sus políticos y el acorralamiento de Washington. Los apagones de más de 20 horas diarias se han multiplicado en las últimas semanas. La suspensión del servicio de recolección y gestión de basura ha provocado la acumulación de desechos en las calles de La Habana y otros puntos del país.
El pasado mes de enero, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, había calificado de ‘genocidio’ el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos contra la isla. ‘Esta acción de máxima presión de los Estados Unidos, de castigo colectivo que pretende llevar al pueblo cubano a esta situación de extrema carencia, es un genocidio’, dijo en una entrevista a una radio local.
La situación en Cuba se ha vuelto cada vez más crítica, con la falta de combustible extranjero y la necesidad de autoabastecerse con sus reservas nacionales, que son insuficientes para hacer frente a la demanda nacional. El gobierno cubano ha tenido que tomar medidas drásticas para abordar la crisis, incluyendo la suspensión del servicio de recolección y gestión de basura.
Además, la falta de combustible extranjero ha provocado una crisis en la industria petrolera cubana, que depende en gran medida de la importación de combustible. La situación se ha vuelto cada vez más crítica, con la industria petrolera cubana en riesgo de colapso.
El gobierno cubano ha intentado abordar la crisis mediante la implementación de medidas de ahorro y eficiencia en la industria petrolera, pero la situación sigue siendo crítica. La falta de combustible extranjero ha provocado una crisis en la economía cubana, que se ve amenazada por la falta de recursos y la inestabilidad política.
Fuente: La Razón (Internacional)







