La medida, en respuesta a los controles italianos tras la crisis migratoria en Ceuta, afecta a siete aeropuertos y ya ha revisado a 199 pasajeros en doce vuelos
El Gobierno español ha restablecido este sábado controles fronterizos aleatorios durante treinta días en vuelos y conexiones marítimas procedentes de Italia, según publica el Boletín Oficial del Estado (BOE). La orden, firmada por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, entra en vigor a las 00:00 horas del 8 de agosto y se mantendrá hasta las 24:00 horas del 7 de septiembre, aunque podrá levantarse antes si cesan las circunstancias que la motivan.
La decisión responde a la medida adoptada por Italia, que el pasado jueves restableció controles a viajeros procedentes de España tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta. El Gobierno español reclamó sin éxito la retirada de esos controles y, ante la negativa italiana, anunció el viernes que aplicaría una medida recíproca. La orden justifica la medida por la «amenaza grave, real y actual para el orden público y la seguridad interior» derivada de la presión migratoria en la ruta del Mediterráneo central y el riesgo de movimientos secundarios hacia otros países del espacio Schengen.
Los controles, basados en análisis de riesgo, se aplicarán de forma «proporcionada y flexible» para minimizar los tiempos de espera. Afectarán a vuelos cuyo último aeropuerto de salida esté en Italia y a buques, transbordadores y otros servicios de transporte de pasajeros procedentes de puertos italianos. Hasta las 21:00 horas del sábado, la Policía había revisado a 199 viajeros nacionales de terceros países en doce vuelos procedentes de Italia, distribuidos en seis aeropuertos: Madrid-Barajas (83 pasajeros), Barcelona-El Prat (67), Valencia (33), Sevilla (11), Bilbao (5) y Alicante (sin controles efectivos). El dispositivo se ha extendido a siete aeropuertos, incluyendo Málaga.
La medida se enmarca en el Código de fronteras Schengen, que permite restablecer controles temporales en casos de amenaza grave para el orden público o la seguridad interior. España e Italia ya aplicaron controles recíprocos en 2017 durante la crisis migratoria en el Mediterráneo, aunque entonces la duración inicial fue de diez días. La Comisión Europea, garante del espacio Schengen, debe ser notificada de estas decisiones, aunque no requiere su aprobación previa.
El restablecimiento de controles en Ceuta tras la llegada de más de 8.000 migrantes en mayo —la mayor entrada en un solo día desde 2015— desencadenó tensiones diplomáticas entre España y Marruecos. La decisión italiana de extender los controles a viajeros españoles añadió un nuevo frente, reflejando la creciente presión migratoria en las rutas del Mediterráneo central y occidental. Organizaciones como CEAR y Amnistía Internacional han criticado estas medidas por considerar que vulneran el principio de libre circulación en la UE.
Fuente: Agencia EFE







