199 viajeros de terceros países revisados en siete aeropuertos durante la primera jornada, con Madrid y Barcelona como puntos clave
El Ministerio del Interior ha reactivado este sábado controles fronterizos temporales a pasajeros procedentes de Italia en siete aeropuertos españoles, tras registrar 199 revisiones a viajeros de terceros países en 12 vuelos durante la primera jornada de aplicación de la medida.
Los controles, que se extenderán hasta el 7 de septiembre, afectan a conexiones aéreas y marítimas entre España e Italia. Según datos facilitados por Interior, el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas concentró el mayor volumen de revisiones, con 83 pasajeros controlados en un vuelo desde Roma por cuatro funcionarios. En Barcelona-El Prat, donde se inspeccionaron dos vuelos desde Milán y Roma, 67 viajeros fueron verificados por ocho agentes. Valencia, con tres vuelos procedentes de Cagliari, Nápoles y Bari, registró 33 controles, mientras que Sevilla y Bilbao revisaron 11 y 5 pasajeros, respectivamente. Alicante, pese a recibir tres vuelos italianos, no aplicó controles durante la jornada.
La decisión, comunicada por el ministro Fernando Grande-Marlaska a autoridades de la UE, se enmarca en el Reglamento (UE) 2016/399 del Código de Fronteras Schengen, que permite reintroducir controles temporales en fronteras interiores ante riesgos para el orden público o la seguridad. Marlaska justificó la medida en la «presión migratoria» en la ruta del Mediterráneo central y la actividad de redes de delincuencia transfronteriza vinculadas a la migración irregular, que afectan a Italia y otros Estados miembros. La Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo de Ministros de Interior de la UE fueron notificados formalmente.
Esta no es la primera vez que España recurre a esta herramienta. En 2023, el Gobierno activó controles similares en fronteras con Francia durante la cumbre de la OTAN en Madrid, y en 2021, ante la crisis migratoria en Ceuta. El artículo 27 del Reglamento Schengen exige que los Estados miembros evalúen periódicamente la necesidad de mantener, modificar o levantar las medidas, lo que Grande-Marlaska confirmó que hará antes del 7 de septiembre.
La medida coincide con un aumento de llegadas irregulares a Italia, que en julio de 2026 superaron las 12.000, según datos de Frontex citados por el Ministerio. Aunque España no es el principal destino de estas rutas, Interior argumenta que la interconexión entre redes delictivas justifica la precaución.
Los aeropuertos afectados han reforzado sus protocolos de seguridad, con agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil coordinados por el Centro de Coordinación de Fronteras de Interior. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) advirtió este viernes que los controles podrían generar retrasos en los vuelos, aunque hasta ahora no se han reportado incidencias significativas.
Fuente: Europa Press







