El Ministerio del Interior despliega 27 funcionarios en seis aeropuertos, pero excluye Alicante pese a recibir tres vuelos desde el país transalpino
El Gobierno ha reactivado este sábado controles fronterizos temporales a pasajeros procedentes de Italia, con 199 ciudadanos de terceros países revisados en 12 vuelos entre las 00.01 y las 21.00 horas, según datos del Ministerio del Interior.
Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat concentraron el 75% de los controles: 83 y 67 pasajeros verificados, respectivamente, por 12 agentes en total. Sevilla, Bilbao y Valencia sumaron 49 revisiones más, mientras que Alicante —con tres vuelos desde Italia— no aplicó ningún control. La medida, comunicada a la Comisión Europea y al Consejo de Ministros de Interior de la UE, se enmarca en el Código de Fronteras Schengen y responde a la presión migratoria en la ruta del Mediterráneo central, vinculada a redes de delincuencia transfronteriza.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, justificó la decisión en un escrito dirigido a autoridades como la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Henna Virkkunen, y el comisario de Asuntos de Interior, Magnus Brunner. La reintroducción de controles, vigente hasta el 7 de septiembre, afecta solo a conexiones aéreas y marítimas entre España e Italia, aunque el plazo podría prorrogarse si persisten las repercusiones para el orden público y la seguridad interior.
La normativa europea permite este tipo de medidas excepcionales durante un máximo de dos meses, prorrogables hasta seis en casos de «amenazas graves». España ya recurrió a controles similares en 2017 durante la crisis catalana y en 2020 por la pandemia, aunque entonces se aplicaron en fronteras terrestres con Francia y Portugal. La exclusión de Alicante, pese a recibir vuelos desde Italia, contrasta con la intensidad de los despliegues en otros aeropuertos, donde se asignaron entre 3 y 8 funcionarios por terminal.
La medida llega en un contexto de aumento de llegadas irregulares a Italia, que en 2025 superaron las 150.000 personas, según datos de Frontex. El Gobierno italiano, presidido por Giorgia Meloni, ha presionado a la UE para que otros Estados miembros compartan la carga migratoria, aunque España no ha vinculado explícitamente los controles a esta petición. La decisión española, sin embargo, coincide con la cumbre extraordinaria de ministros de Interior europeos convocada para el 12 de agosto en Bruselas, donde se debatirá un nuevo pacto migratorio.
Los controles se centran en ciudadanos de terceros países —no en italianos o españoles—, lo que sugiere un enfoque en la migración irregular en tránsito. La ausencia de revisiones en Alicante, donde operan aerolíneas de bajo coste con rutas frecuentes a Italia, podría reflejar una priorización de recursos o diferencias en los perfiles de pasajeros, aunque el Ministerio no ha aclarado los criterios de selección de aeropuertos.
Fuente: La Razón





