Los socios parlamentarios del Govern aumentan la presión en vísperas del debate de política general
Los socios parlamentarios de Salvador Illa han endurecido sus reproches al Govern ante la proximidad de las elecciones municipales. ERC y los Comuns han marcado distancias públicas con el Ejecutivo catalán en el inicio de su tercer año de mandato. Esta tensión coincide con la apertura de varios frentes de gestión en la administración autonómica.
Las críticas se concentran en materias educativas y en la ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat. El líder de ERC, Oriol Junqueras, afirmó en Alella que la gestión del president «deja mucho que desear». Su portavoz parlamentario, Jordi Albert, calificó de «descalabro total» la actuación de la Conselleria d’Educación tras el debate sobre el error en las pruebas PISA. El grupo republicano no descarta apoyar la reprobación de la consellera Esther Niubó en el Parlament.
Por su parte, los Comuns centran su ofensiva contra el plan para ampliar las instalaciones aeroportuarias de El Prat. Su líder, Jéssica Albiach, tachó el proyecto de «ilegal» y acusó a Illa de mantener una postura triunfalista. El eurodiputado Jaume Asens ha advertido con llevar esta infraestructura ante los tribunales si la Comisión Europea no frena las obras. Albiach exige también recortar el calendario de climatización escolar y reclama medidas estrictas en materia de vivienda.
Pese al incremento de las discrepancias públicas, el Govern mantiene la calma sobre su estabilidad parlamentaria. El Ejecutivo autonómico cuenta con los presupuestos aprobados y confía en sostener la aritmética de la legislatura. Salvador Illa ha ordenado acelerar los expedientes de vivienda y dependencia para consolidar su acción antes de la campaña electoral. Sin embargo, ERC supedita futuros pactos al avance en la quita de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómica y al nuevo modelo de financiación.
En la última reunión del grupo parlamentario, Junqueras recordó que el pacto de presupuestos firmado con Illa en la última sesión del Parlament se mantiene como base de negociación, aunque el partido no descarta seguir negociando con el Gobierno de Sánchez. La quita sobre la deuda del FLA y la nueva financiación son los dos requisitos fundamentales que, según el líder republicano, deben cumplirse antes de que ERC considere cualquier acuerdo adicional con el Ejecutivo.
El presidente Illa, consciente de que la proximidad de las municipales complicará las alianzas, ha dado la instrucción a los consellers de acelerar carpetas estratégicas como vivienda, educación o la reducción del tiempo de espera en la dependencia. Con la tranquilidad de tener los presupuestos de 2026 aprobados, que considera que le garantizan la estabilidad, el president quiere dar un espaldarazo a su agenda tras medio mandato marcado por los compromisos con ERC.






