La medida, que ahora pasa a sanción presidencial, incluye beneficios fiscales para productores de etanol y exportadores
La medida, impulsada por el Gobierno brasileño, busca amortiguar el impacto del alza de precios internacionales del petróleo provocada por el conflicto en Oriente Medio, que ha afectado negativamente la economía brasileña.
Según el texto, la pérdida de recaudación derivada de los incentivos fiscales se compensará con el incremento extraordinario de los ingresos públicos vinculados al sector petrolero, que alcanzaron 28.000 millones de reales (unos 5.400 millones de dólares) entre enero y marzo de este año, lo que representa un aumento del 211% con respecto al mismo período del año anterior.
Fuente: Agencia EFE







