Patxi López anuncia voto en contra de todos los cambios del Senado, que eliminan la prevalencia de la inclusión frente a la educación especial
Patxi López, portavoz del PSOE en el Congreso, ha anunciado este martes que su grupo votará en contra de las 45 enmiendas introducidas por el Partido Popular en la reforma de las leyes de discapacidad y dependencia durante su tramitación en el Senado. Entre estos cambios, destaca la eliminación de la prevalencia de la educación inclusiva frente a la educación especial en la Ley Orgánica de Modificación de la LOMLOE, un punto que el PSOE considera una retrocesión respecto a los acuerdos alcanzados en el Congreso, donde el PP se abstuvo.
López ha calificado estas modificaciones como una ruptura de los pactos previos y ha advertido de que su grupo rechazará todas las enmiendas cuando el texto regrese al Congreso este miércoles para su ratificación. Según el portavoz socialista, algunas de las propuestas del PP «están en contra incluso del CERNÍ«, el comité de entidades de personas con discapacidad, lo que refuerza su postura de bloqueo.
La reforma, que el PSOE defiende como una mejora en derechos y financiación para el sistema de dependencia, incluye medidas para reducir listas de espera y ampliar prestaciones. Sin embargo, el conflicto se centra en las modificaciones educativas, donde el PP busca flexibilizar el modelo inclusivo. López ha subrayado que estas enmiendas «vienen a deshacer lo avanzado» en materia de inclusión, un principio clave en la legislación actual.
El contexto legal: ¿qué cambia con las enmiendas del PP?
La LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la LOMLOE) establece actualmente que la educación inclusiva debe tener prevalencia sobre la educación especial, un principio que el PP cuestiona con sus enmiendas. Según fuentes parlamentarias, estas modificaciones buscan permitir mayor flexibilidad en la asignación de recursos entre ambos modelos, aunque el PSOE argumenta que esto debilita el compromiso con la inclusión.
El CERMI ha mostrado su rechazo a algunas de estas enmiendas, especialmente aquellas que limitan las garantías para personas con discapacidad en el ámbito educativo. La organización considera que los cambios introducidos en el Senado «vulneran derechos consolidados» y han instado al Gobierno a mantener la línea inclusiva.
Implicaciones políticas: ¿qué se juega cada partido?
Para el PSOE, este voto en contra es una línea roja en materia de derechos sociales. El partido defiende que la reforma, aprobada inicialmente en el Congreso con apoyo de coaliciones como Sumar, refuerza la autonomía y la dignidad de las personas con discapacidad. Su rechazo a las enmiendas del PP busca evitar que el texto pierda fuerza antes de su aplicación.
El Partido Popular, por su parte, argumenta que sus modificaciones buscan «equilibrar» el sistema educativo y evitar desequilibrios en la financiación autonómica. Sin embargo, el bloqueo del PSOE podría llevar a un nuevo round de negociaciones en el Congreso, donde el Gobierno deberá decidir si acepta las enmiendas o insiste en su versión original.
Las comunidades autónomas, clave en la ejecución de estas leyes, también observan el proceso con atención. Algunas, como Madrid o Andalucía, han mostrado apoyo a medidas que flexibilicen la educación especial, mientras que otras, como Cataluña o País Vasco, han defendido el modelo inclusivo. La decisión final en el Congreso podría marcar un precedente en cómo se gestionan los conflictos entre el Estado y las autonomías en políticas sociales.







