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Jue. Sep 24th, 2026

El PP fuerza al PSOE a votar en el Senado la ley de extranjería

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La iniciativa popular, presentada esta semana, busca modificar el fallo del Tribunal Supremo que bloqueó las expulsiones en frontera y retar al Gobierno a posicionarse antes de que se debata en la Cámara Alta

Alma Escurra, vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP, ha registrado en el Senado una proposición de ley para reformar la ley de extranjería y permitir las devoluciones en frontera de inmigrantes que intenten acceder a Ceuta o Melilla por vía marítima, un movimiento que obliga al Gobierno de Pedro Sánchez a votar en la Cámara Alta antes del próximo pleno, previsto para la próxima semana.

La iniciativa, presentada este martes, modifica el apartado de la ley que el Tribunal Supremo interpretó en su sentencia del 8 de julio, la cual impidió las devoluciones en caliente al considerar que solo podían aplicarse a quienes superaran una barrera física como la valla fronteriza. El PP acusa a la sentencia de haber generado un «vacío legal» que facilitó la entrada masiva de más de 70.000 personas en Ceuta los días 30 y 31 de julio, y ahora busca forzar al PSOE a elegir entre votar a favor —asumiendo su «retraso» en el Congreso— o en contra —contradiciendo su discurso político—.

La reforma propuesta por los populares añade un nuevo párrafo a la disposición adicional décima de la ley de extranjería para incluir a los inmigrantes «interceptados» tanto en la línea fronteriza terrestre como marítima, lo que permitiría expulsar en caliente también a quienes intenten acceder a nado. Según fuentes del partido, la medida no habría evitado la crisis de julio,, pero sí habría enviado un «mensaje claro» a Marruecos y dotado de herramientas jurídicas para futuros episodios.

El texto, al que ha tenido acceso 20minutos, retoca el artículo actual que solo permite rechazar a quienes superen «elementos de contención fronterizos», es decir, la valla. El Tribunal Supremo dejó abierta la posibilidad de expulsiones inmediatas si se instalaran barreras físicas en el mar, pero el PP considera que la redacción actual es insuficiente para actuar con firmeza.

El movimiento del PP llega tras semanas de tensiones. El propio Sánchez abrió la puerta a reformar la ley durante su visita a Ceuta el pasado 1 de agosto, aunque sin concretar plazos. Mientras, el diputado socialista Vicente Montávez admitió el miércoles que existe un «vacío legal» que solo se cierra con una reforma, preguntando abiertamente a los populares si contarían con sus votos. El PP, sin embargo, se adelanta: «Tendrán que retratarse», afirman desde Génova, donde recuerdan que el Gobierno no ha presentado ninguna iniciativa similar.

La proposición, registrada inicialmente en el Congreso el 16 de julio —cuatro días antes de la crisis—, fue admitida a trámite pero sigue paralizada por la negativa del Gobierno a mostrar conformidad. El PP, que ya intentó convocar un pleno extraordinario en agosto para debatirla por lectura única, ahora aprovecha su mayoría absoluta en el Senado para forzar una votación rápida y exponer al PSOE.

El contexto legal: cómo llegó el Supremo a bloquear las devoluciones en caliente

La sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio de 2026 fue clave en la crisis de Ceuta. El Alto Tribunal interpretó que la ley de extranjería solo permitía rechazar en frontera a quienes superaran «elementos de contención fronterizos», es decir, la valla física instalada en la zona. Esto impidió expulsiones inmediatas a quienes llegaran por mar sin superar una barrera física, como ocurrió con miles de inmigrantes que accedieron a nado.

El fallo se basó en un procedimiento judicial en el que la Abogacía del Estado argumentó que la redacción actual de la ley —que data de 2009 y fue modificada en 2015— no cubría los casos de interceptación en alta mar. El PP, sin embargo, sostiene que la Abogacía del Estado usó argumentos similares a los que ahora defiende en su proposición de ley, lo que, en su opinión, debilita la postura del Gobierno.

La disposición adicional décima de la ley de extranjería, vigente desde 2009, reconoce un «régimen especial» para Ceuta y Melilla por su condición de fronteras exteriores. Actualmente, solo permite rechazar a quienes sean detectados «en la línea fronteriza» mientras intentan superar «elementos de contención», como la valla. La reforma del PP amplía este concepto a la interceptación en el mar, algo que el Supremo dejó abierto como posibilidad si se instalan barreras físicas en el agua.

El juego político: por qué el Senado es la clave para el PP

El PP elige el Senado para presionar al Gobierno por dos razones: la mayoría absoluta que controla en la Cámara Alta —126 escaños de 266— y los plazos más ágiles para tramitar una proposición de ley. En el Congreso, en cambio, la iniciativa registrada el 16 de julio sigue paralizada porque el Gobierno no ha dado su conformidad, un paso previo necesario para que se debata en pleno.

Fuentes populares achacan este retraso a la negativa de la presidenta de la Mesa del Congreso, Francina Armengol, a convocar un pleno extraordinario en agosto para tramitar la reforma por lectura única. El PP intentó presionar para que se debatiera durante el mes de agosto, pero no lo logró. Ahora, con la mayoría en el Senado, buscan forzar una votación antes de que el Gobierno pueda reaccionar.

El desafío al PSOE es doble: si votan en contra, contradirán su discurso de «eficiencia» en las repatriaciones; si votan a favor, admitirán que su retraso en el Congreso fue un error. «No hay término medio», afirman desde Génova, donde recuerdan que el Gobierno ya reconoció en julio que la sentencia del Supremo había dejado un «vacío legal».

Mientras, el Ejecutivo sigue sin presentar una iniciativa propia. Sánchez mencionó en Ceuta la posibilidad de reformar la ley, pero sin detalles. El PP, por su parte, insiste en que su proposición recoge los argumentos de la Abogacía del Estado y, por tanto, cuenta con respaldo jurídico. «Es una reforma técnica, no política», sostienen fuentes del partido.

¿Qué pasa ahora? Cronología y siguientes pasos

1. **Próximo pleno del Senado (semana que viene)**: La proposición de ley del PP se debatirá y votará en la Cámara Alta. El PSOE tendrá que posicionarse antes de que se apruebe, algo que el PP ya ha anticipado como un «reto».

2. **Reacción del Gobierno**: Si el PSOE vota en contra, el PP lo acusará de contradicción; si vota a favor, admitirá que su retraso en el Congreso fue un error. De momento, el Ejecutivo no ha anunciado ninguna iniciativa propia.

3. **Posible respuesta de Marruecos**: El PP argumenta que la reforma enviaría un «mensaje claro» a Rabat, aunque fuentes diplomáticas consultadas por 20minutos no han valorado aún el contenido de la proposición.

4. **Futuro de la ley en el Congreso**: Si la reforma se aprueba en el Senado, el Gobierno podría intentar bloquearla en la Cámara Baja, donde los socialistas tienen mayoría relativa. Sin embargo, el PP ya ha advertido que recurrirá a la vía de enmiendas para presionar.

La iniciativa del PP no solo busca cambiar la ley, sino exponer al Gobierno en un tema sensible. Con las elecciones autonómicas y municipales a la vuelta de la esquina, la gestión de la inmigración en Ceuta y Melilla se ha convertido en un campo de batalla político. El PSOE, por su parte, intenta evitar un debate que podría debilitar su posición en un escenario donde el PP ya acusa a los socialistas de «debilidad» en la frontera.

Lo que está claro es que, tras la crisis de julio, ninguna fuerza política quiere quedar atrás en el debate sobre la ley de extranjería. El PP ha tomado la iniciativa; el Gobierno, de momento, solo observa.

Sigue la cobertura: López acusa al PP de sabotear la solución migratoria en Ceuta

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