Leticia García anuncia una PNL para exigir respeto al protocolo autonómico tras visitas de Planas y Puente sin notificar a la Junta
El Grupo Parlamentario Popular en las Cortes de Castilla y León ha acusado este viernes al Gobierno de Pedro Sánchez de usar visitas oficiales de ministros como «propaganda electoral del Partido Socialista», y ha anunciado la presentación de una Proposición No de Ley (PNL) para exigir que se respeten las normas de protocolo y se notifique a la Junta de Castilla y León cualquier acto institucional en la región.
La portavoz popular, Leticia García, criticó concretamente la visita del ministro de Agricultura, Luis Planas, a Medina de Rioseco (Valladolid), donde denunció que se vulneraron «las normas de protocolo y lealtad institucional». Según García, la presencia de Planas repitió el patrón de la visita del ministro de Transportes, Óscar Puente, durante la inauguración de tramos de la A-11, sin avisar ni invitar a las autoridades autonómicas, como el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, o los consejeros.
El PP cuestionó además la asistencia de cargos del PSOE en la Comunidad, como el secretario general del partido en Castilla y León, Martínez, a los actos con ministros. «¿Quién es el señor Martínez para acompañar a un miembro del Gobierno de España? Él no representa a esta comunidad, solo al PSOE», afirmó García, quien denunció que estas visitas «se pagan con el dinero de todos» y son «fotos de amígueles».
La portavoz recordó que el artículo 26 del Estatuto de Autonomía y el Real Decreto de Ordenamiento General de Precedencias establecen que el presidente de la Junta, Herrera, ostenta la «suprema representación» de la Comunidad en el territorio autonómico. Por ello, consideró que la falta de notificación a las autoridades locales y autonómicas «incumple» los principios de lealtad y coordinación entre administraciones.
La PNL registrada en las Cortes insta al Gobierno central a comunicar previamente a la Junta cualquier visita oficial de ministros, con el objetivo de garantizar la participación de las autoridades autonómicas en los actos. El PP argumenta que estas visitas, sin coordinación previa, «desprestigian» a las instituciones autonómicas y convierten los encuentros en «actos de propaganda partidista».







