El PP y UGT exigen disculpas públicas; el PSOE aclara que su renuncia es ‘responsable’ y rechaza lecciones de igualdad al PP
Manuel Ángel Garrido, concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, ha presentado su renuncia al acta este jueves 18 de septiembre tras declarar en un pleno el pasado 11 de septiembre que los ediles con recién nacidos «no tienen la cabeza en el Ayuntamiento». Sus comentarios —incluyendo ironías sobre «la erótica del poder» y la alta tasa de bajas por maternidad/paternidad en la corporación— desencadenaron críticas del PP y UGT, que exigieron su dimisión.
Garrido justificó su decisión en un comunicado: «Cuando una situación afecta a la institución, lo responsable es dar el paso». El PSOE local subrayó que su acta se cubrirá conforme a la ley electoral, pero rechazó comparaciones con el PP, acusándolo de «bajar el listón de responsabilidad según convenga». El partido popular, por su parte, pidió además una disculpa pública hacia la edil Saray González, a quien Garrido se refirió indirectamente.
El conflicto se enmarca en un contexto de tensiones por igualdad de género en el consistorio palmero, donde cuatro ediles han tenido bajas por maternidad o paternidad en los últimos meses. UGT calificó las declaraciones de Garrido de «incompatibles con la defensa de la igualdad», mientras que el PSOE insistió en que su renuncia es «lo que corresponde» según sus principios.
La polémica refleja un debate más amplio sobre cómo conciliar vida familiar y cargo público, especialmente en municipios pequeños donde la carga institucional recae sobre pocos hombros. El caso también pone en evidencia las diferencias entre partidos en la gestión de conflictos internos: mientras el PSOE prioriza la «responsabilidad», el PP apuesta por exigir disculpas públicas como mecanismo de reparación.







