Centenares de magrebíes, entre ellos menores, permanecen ocultos en colinas y playas de la ciudad autónoma tras la llegada masiva.
El monte de Ceuta se ha convertido en refugio de inmigrantes magrebíes que se niegan a regresar a Marruecos, según ha constatado ABC sobre el terreno. Tras la llegada masiva de los últimos días, decenas de miles han vuelto voluntariamente, pero otros tantos se esconden entre la vegetación para burlar las redadas del Ejército y alargar su estancia en España.
Estos grupos, en su mayoría hombres pero también mujeres y menores de catorce y quince años que cruzaron a nado sin sus familias, han formado comunidades improvisadas en claros del bosque y en la playa que lleva al Centro Temporal de Acogida de Inmigrantes (CETI). Allí lavan su ropa, se refrescan y esperan una solución que no llega, mientras repiten «Marruecos no, Marruecos no».
«Estamos aquí escondidos porque la gente nos pega y la Policía nos quiere llevar a la frontera», relatan a través de un joven que ejerce de traductor. Admiten que llevan días sin comer y que los menores son víctimas de robos de comida por su debilidad física. Su objetivo era entrar en el CETI, pero supera su capacidad de acogida: a los subsaharianos se les permite permanecer a sus puertas, mientras que a los marroquíes los mandan volver.
La situación se enmarca en la crisis migratoria que vive la ciudad autónoma, donde las calles recuperan poco a poco la normalidad con la reapertura de tiendas, mientras estos inmigrantes permanecen a la espera de que las autoridades abandonen la búsqueda o de decidir sus próximos pasos.
Fuente: ABC (España)







