El enviado especial de Trump, John Coale, confirma el desbloqueo de 43-44 millones de dólares retenidos en Citibank como parte del diálogo bilateral
John Coale, enviado especial de Estados Unidos para Bielorrusia, ha anunciado este miércoles que el Gobierno de Alexander Lukashenko liberará a 25 presos políticos como gesto inicial en un acuerdo con Washington. A cambio, la Administración de Donald Trump levantará las sanciones impuestas a dos empresas estatales bielorrusas: Lakokraska y Bellesbumprom. La decisión forma parte de un diálogo bilateral que busca revertir las sanciones aplicadas por la Administración anterior de Joe Biden tras la represión de las protestas electorales de 2020 y el apoyo de Minsk a la invasión rusa de Ucrania.
Coale detalló en declaraciones a la prensa que el compromiso de Trump con la la diplomacia directa ha permitido este avance. Coale agradeció a Lukashenko por el paso y a los amigos en Lituania por su apoyo. escribió en redes sociales, añadiendo que las negociaciones continuarán para lograr la liberación de más personas. El acuerdo incluye además el desbloqueo de entre 43 y 44 millones de dólares (hasta 38 millones de euros) retenidos en el banco estadounidense Citibank, fondos que habían sido congelados por las sanciones internacionales.
Este movimiento se produce tras una reunión mantenida el martes entre Coale y Lukashenko, donde se abordó la necesidad de desescalar las tensiones y mejorar las relaciones bilaterales. Minsk ha intensificado sus esfuerzos desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en 2025 para revertir el entramado de sanciones impuesto por Biden, que afectaba tanto a figuras clave del régimen como a sectores económicos estratégicos.
El bloqueo de estos fondos, que permanecían retenidos desde 2020, se había convertido en el principal obstáculo para avanzar en el diálogo. La liberación de los presos políticos, aunque limitada a 25 casos, marca un punto de inflexión en las negociaciones y abre la puerta a futuras concesiones mutuas.
El contexto de las sanciones y su impacto en Bielorrusia
Las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea a Bielorrusia tras las protestas de 2020 y su alineamiento con Rusia han tenido un impacto significativo en la economía del país. Según datos de la Comisión Europea, las restricciones afectaban a sectores clave como el energético, el financiero y el de defensa, limitando el acceso a tecnología y mercados internacionales. La represión contra la oposición política, con cientos de detenidos y exiliados, había agravado la situación, aislando aún más a Minsk en el escenario internacional.
El cambio de postura de la Administración Trump, que ha priorizado la diplomacia directa con regímenes autoritarios, contrasta con la línea más dura seguida por Biden. Este enfoque ha permitido avances en otros frentes, como la liberación de rehenes y la reducción de tensiones en conflictos regionales. Sin embargo, el acuerdo actual no incluye la retirada total de las sanciones, sino una flexibilización parcial centrada en dos empresas estatales específicas.
¿Qué sigue en las negociaciones?
Coale ha señalado que el equipo negociador estadounidense continuará trabajando para «mejorar las relaciones bilaterales» y lograr avances adicionales. Entre los puntos pendientes figuran la liberación de otros presos políticos, la normalización de los flujos comerciales y la posible reducción de las sanciones a figuras clave del Gobierno bielorruso. Lituania, que ha actuado como mediador en este proceso, podría jugar un papel clave en las próximas fases de las negociaciones.
Mientras, la oposición bielorrusa, tanto en el interior como en el exilio, ha mostrado cautela ante el acuerdo. Aunque la liberación de 25 presos es un avance, muchos consideran que el número es insuficiente y exigen la excarcelación de todos los detenidos por motivos políticos. Organizaciones como Viana (Centro de Derechos Humanos de Bielorrusia) han instado a la comunidad internacional a mantener la presión hasta que se logre la libertad total.
En el ámbito económico, el levantamiento de las sanciones a Lakokraska y Bellesbumprom podría tener un impacto limitado, dado que ambas empresas operan en sectores menos estratégicos que otros como el energético o el militar. No obstante, el gesto simboliza un primer paso hacia la normalización de las relaciones comerciales, algo que Minsk ha perseguido con urgencia para aliviar la presión sobre su economía.
El acuerdo también plantea preguntas sobre el futuro de las sanciones europeas, que hasta ahora han seguido una línea similar a la de Estados Unidos. Bruselas podría revisar su postura en función de los avances logrados con Washington, aunque es poco probable que se produzca una retirada inmediata sin garantías adicionales por parte de Bielorrusia.
El propio Coale ha enmarcado este primer paso dentro de una estrategia más amplia de acercamiento, al subrayar que el objetivo es seguir asegurando la liberación de más personas. La reunión del martes con Lukashenko sirvió para trasladar la petición estadounidense de desbloquear los fondos retenidos en Citibank, una demanda que Minsk venía planteando como condición previa para cualquier avance. El desbloqueo de esos 43-44 millones de dólares, junto con la excarcelación de los 25 presos, constituye así el primer intercambio tangible de un proceso que ambas partes describen como gradual y sujeto a nuevas rondas de contactos.







