España responde con reciprocidad hasta el 3 de octubre; Albares califica la medida de ‘vergüenza’ y denuncia que Italia registra el doble de entradas irregulares
Roma, 15 de septiembre de 2026 — El Gobierno italiano ha decidido mantener otros 15 días los controles excepcionales en sus fronteras aéreas y marítimas con España, una medida que entra en su tercera prórroga desde que se activara el 1 de agosto. La decisión, comunicada este martes por el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, se justifica por «riesgos significativos para la seguridad interna» y posibles infiltraciones terroristas. España ha respondido de inmediato con reciprocidad, extendiendo sus propios controles a los viajeros procedentes de Italia hasta el 3 de octubre.
La medida, que ya había sido prorrogada una primera vez a finales de agosto, convierte en rutina la suspensión parcial del espacio Schengen en esta ruta. Fuentes del Ejecutivo italiano reconocen que levantar los controles ahora equivaldría a admitir que, en agosto, no existían razones suficientes para adoptar una medida tan excepcional. Además, el 15 de octubre la Comisión Europea evaluará de nuevo la situación de Italia respecto a las reglas de traslado de solicitantes de asilo, un contexto que complica aún más la normalización de la frontera.
Desde que se activaron los controles, Italia ha identificado a más de 180.000 personas en sus fronteras, con varios rechazos y detenciones. Sin embargo, no hay constancia de que ninguna de las personas detenidas hubiera llegado desde Ceuta, el episodio que originalmente justificó la medida. El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha calificado la decisión italiana de «vergüenza» y ha recordado que Italia registra actualmente el doble de entradas irregulares que España, según datos del Ministerio del Interior italiano.
La tensión entre los gobiernos de Giorgia Meloni y Pedro Sánchez se ha agravado con esta nueva prórroga. Mientras Italia argumenta que los controles son necesarios para evitar riesgos, España los considera una medida desproporcionada y contraria al espíritu de la Unión Europea. La prórroga actual, que se alargará hasta el 3 de octubre, podría extenderse aún más, posiblemente hasta el Consejo Europeo del 15 y 16 de octubre, según fuentes cercanas al Gobierno italiano.
El contexto: Ceuta, el detonante inicial
La crisis que desencadenó los controles comenzó el 1 de agosto de 2026, cuando miles de migrantes llegaron a Ceuta desde Marruecos en un episodio que generó una fuerte respuesta política en España. Italia, entonces, decidió activar los controles fronterizos como medida de precaución, aunque no se ha demostrado una conexión directa entre los migrantes que llegaron a Ceuta y los riesgos que ahora justifican la prórroga. La medida, sin embargo, ha servido para tensar aún más las relaciones bilaterales, especialmente en un momento en que la gestión de la migración sigue siendo uno de los temas más polémicos en la UE.
Implicaciones políticas: ¿hasta cuándo?
La prórroga de los controles no solo afecta a los viajeros, sino que también tiene un impacto político significativo. Para el Gobierno español, la medida italiana refuerza la percepción de que Italia no cumple con sus obligaciones en materia de migración y asilo. Mientras, en Italia, la prolongación de los controles se presenta como una necesidad de seguridad, aunque fuentes gubernamentales admiten que levantar la medida ahora sería políticamente complicado. La próxima evaluación de la Comisión Europea sobre Italia podría ser clave para determinar si los controles se mantendrán más allá del 3 de octubre.
La situación refleja las tensiones internas de la UE en materia de migración, donde los Estados miembros actúan de manera independiente sin siempre coordinarse. Mientras España y otros países denuncian la falta de solidaridad, Italia insiste en que sus medidas son necesarias para proteger su seguridad. La prórroga actual, por tanto, no solo es un tema de fronteras, sino también un reflejo de las divisiones políticas en la gestión de la crisis migratoria en Europa.







