Marco Rubio, secretario de Estado, vincula la entrada masiva de migrantes a un «proceso migratorio incontrolado» en Europa y critica la gestión de Madrid
Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, ha acusado a España de «no gestionar adecuadamente» sus fronteras tras la entrada masiva de migrantes en Ceuta en julio, en declaraciones a la cadena Fox News. El político republicano, en un discurso que vinculó la situación española a los desafíos migratorios de Europa, advirtió que «ningún país responsable puede permitir fronteras abiertas sin control».
Rubio, figura clave en la política exterior estadounidense, citó explícitamente las imágenes de la crisis de Ceuta —con más de 20.000 personas cruzando desde Marruecos en un solo día— para criticar lo que denominó un «proceso migratorio incontrolado». Su intervención, aunque no mencionó directamente al Gobierno de Pedro Sánchez, sí apuntó a una «falta de selección ordenada» en los flujos, en contraste con el modelo que defiende EE.UU.: «contar con información detallada sobre quienes entran y decidir quiénes y cuántos pueden ingresar cada año».
La declaración del secretario de Estado llega en un momento de tensión diplomática entre España y Marruecos, tras el acuerdo de Algeria para reabrir su frontera con Ceuta y Melilla. Rubio no mencionó a Marruecos, pero su crítica a la «inundación» de migrantes en Europa —con ejemplos como el caso español— refuerza el discurso de la administración estadounidense sobre la necesidad de «coordinación internacional» para frenar estos movimientos. El Gobierno de Sánchez, que ha denunciado «manipulaciones» marroquíes, no ha reaccionado aún a las declaraciones.
Rubio comparó la situación actual con la gestión migratoria durante la administración de Joe Biden, a la que acusó de permitir una «afluencia incontrolada». Su postura refleja el giro conservador en la política exterior de EE.UU., donde la inmigración se ha convertido en un eje central del debate político interno. La referencia a España, aunque indirecta, subraya cómo el país se ha convertido en un caso de estudio para Washington en materia de fronteras y soberanía.
La crisis de Ceuta, que dejó a la ciudad autónoma con más del doble de su capacidad de acogida, sigue sin resolverse. Mientras, el Gobierno español insiste en que la situación es «excepcional» y culpa a Marruecos de «incitar» el cruce masivo. La UE, por su parte, ha evitado pronunciarse públicamente sobre las declaraciones de Rubio, aunque fuentes comunitarias reconocen «preocupación» por la escalada retórica.





