El crucero Mein Schiff Flow alerta de la embarcación precaria a 28 millas de Cabo Palos; Salvamento Marítimo confirma el ‘efecto globo’ desde Ceuta
Salvamento Marítimo rescató este miércoles una patera precaria a 28 millas de Cabo Palos, con dos fallecidos y 15 inmigrantes en estado crítico, según datos confirmados por la Delegación del Gobierno de Murcia. El aviso llegó desde el crucero Mein Schiff Flow, que detectó a la embarcación a la deriva con una persona en el agua y otros ocupantes en grave situación. La Salva mar Draco intervino tras el alerta, trasladando a los supervivientes al puerto de Cartagena, donde uno de los rescatados falleció horas después.
La patera, de fibra y unos 6 metros de eslora, transportaba a 17 personas, entre ellas un fallecido y un tripulante inconsciente que murió tras llegar a tierra. Los restantes 15, con síntomas de extrema debilidad, fueron atendidos por servicios médicos. Este rescate se suma a otro registrado el pasado 17 de septiembre cerca de San Pedro del Pinatar, donde Salvamento Marítimo salvó a 14 personas —8 hombres, 1 mujer y 5 menores— en una embarcación también precaria.
Las intervenciones reflejan el efecto globo provocado por la crisis migratoria en Ceuta, donde el endurecimiento de controles en el Tarayal ha desplazado las rutas hacia zonas con menor vigilancia, como las costas murcianas. La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGE) ya alertó de este fenómeno, vinculándolo a redes criminales argelinas que aprovechan la menor presencia policial en la región.
El Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Cartagena coordinó ambos rescates, movilizando recursos para asistir a los náufragos. Según fuentes de la Guardia Civil, algunos de los rescatados fueron puestos a disposición de las autoridades para iniciar expedientes de expulsión, aunque el estado de salud de varios impidió avances inmediatos en el proceso.
La Delegación del Gobierno de Murcia subrayó que la situación evidencia la presión migratoria en el Mediterráneo occidental, con un aumento de llegadas desde Argelia. El Mein Schiff Flow, que participó en el rescate del miércoles, destacó la rapidez de la respuesta de Salvamento Marítimo, clave para reducir las víctimas. No obstante, el balance de la travesía —dos muertos y 15 supervivientes— refleja los riesgos de las rutas irregulares hacia España.
El efecto globo desde Ceuta, documentado por la AUGE, ha convertido a Murcia en un nuevo foco de atención para las mafias. Mientras las autoridades intensifican los controles en el Peñón, las redes criminales redirigen a los migrantes hacia puntos menos vigilados, como el litoral murciano. Este patrón, ya observado en otras crisis similares, complica la gestión de la frontera y exige una respuesta coordinada entre comunidades autónomas.
La patera rescatada este miércoles transportaba a 17 personas en una embarcación de fibra, de unos 6 metros de eslora. Entre los ocupantes había un fallecido y un tripulante inconsciente que murió tras llegar a tierra. Los restantes 15, con síntomas de extrema debilidad, fueron atendidos por servicios médicos. Este rescate se suma a otro registrado el pasado 17 de septiembre cerca de San Pedro del Pinatar, donde Salvamento Marítimo salvó a 14 personas —8 hombres, 1 mujer y 5 menores— en una embarcación también precaria.
Las intervenciones reflejan el efecto globo provocado por la crisis migratoria en Ceuta, donde el endurecimiento de controles en el Tarayal ha desplazado las rutas hacia zonas con menor vigilancia, como las costas murcianas. La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGE) ya alertó de este fenómeno, vinculándolo a redes criminales argelinas que aprovechan la menor presencia policial en la región.
El Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Cartagena coordinó ambos rescates, movilizando recursos para asistir a los náufragos. Según fuentes de la Guardia Civil, algunos de los rescatados fueron puestos a disposición de las autoridades para iniciar expedientes de expulsión, aunque el estado de salud de varios impidió avances inmediatos en el proceso.
La Delegación del Gobierno de Murcia subrayó que la situación evidencia la presión migratoria en el Mediterráneo occidental, con un aumento de llegadas desde Argelia. El Mein Schiff Flow, que participó en el rescate del miércoles, destacó la rapidez de la respuesta de Salvamento Marítimo, clave para reducir las víctimas. No obstante, el balance de la travesía —dos muertos y 15 supervivientes— refleja los riesgos de las rutas irregulares hacia España.
El efecto globo desde Ceuta, documentado por la AUGE, ha convertido a Murcia en un nuevo foco de atención para las mafias. Mientras las autoridades intensifican los controles en el Peñón, las redes criminales redirigen a los migrantes hacia puntos menos vigilados, como el litoral murciano. Este patrón, ya observado en otras crisis similares, complica la gestión de la frontera y exige una respuesta coordinada entre comunidades autónomas.
El rescate de este miércoles se produjo tras un aviso del crucero Mein Schiff Flow, que detectó la embarcación a 28 millas de Cabo Palos. La Salva mar Draco intervino de inmediato, confirmando que los 17 ocupantes —entre ellos dos fallecidos— viajaban en condiciones precarias. La patera, de fibra y 6 metros, era similar a la rescatada el 17 de septiembre cerca de San Pedro del Pinatar, donde 14 personas fueron salvadas por Salvamento Marítimo.
Las autoridades murcianas y la Guardia Civil coinciden en señalar que el aumento de llegadas responde al efecto globo generado por los controles en Ceuta. La AUGE advirtió que las mafias argelinas están aprovechando la menor vigilancia en Murcia para trasladar migrantes desde Argelia. Este fenómeno obliga a reforzar la coordinación entre las comunidades autónomas afectadas, como Murcia y Andalucía, para evitar que la crisis se extienda.
El balance de los rescates —dos muertos y 29 supervivientes en dos operaciones— subraya la urgencia de una estrategia integral. Mientras, Salvamento Marítimo y la Guardia Civil mantienen alerta máxima en el Mediterráneo occidental, donde las pateras precarias siguen siendo la principal vía de entrada irregular.






