Salvamento Marítimo rescata a 45 supervivientes tras 26 días de travesía desde Gambia y deja cinco cuerpos en la barca por el temporal
Un total de 45 supervivientes y cinco cadáveres permanecían a bordo de una embarcación precaria localizada al sur del archipiélago canario tras 26 días de navegación en el Atlántico, un trayecto en el que han perdido la vida más de 80 personas. La nave había zarpado originalmente desde las costas de Gambia con 128 ocupantes a bordo, según constataron los equipos de rescate y los servicios de emergencia que intervinieron durante la madrugada de este jueves en aguas próximas a Gran Canaria.
El dispositivo de auxilio se activó después de que un avión de Salvamento Marítimo avistara la barcaza el miércoles por la tarde a 120 kilómetros de la costa insular. Ante la situación de desamparo de la nave, la guardamar Urania acudió a la posición indicada para prestar asistencia técnica y humana cerca de la medianoche. Las adversas condiciones meteorológicas y el estado revuelto del mar impidieron que la tripulación pudiera transferir los cinco cadáveres hallados en el interior del cayuco, por lo que los rescatadores se vieron forzados a dejar los cuerpos inertes en la propia estructura flotante para priorizar la evacuación urgente de las personas con constantes vitales.
Durante la travesía de retorno hacia tierra firme, el estado de extrema debilidad de los ocupantes obligó a desplegar un helicóptero de Salvamento Marítimo con el fin de evacuar por vía aérea a tres supervivientes con pronóstico grave. Estos tres varones fueron trasladados de manera directa a la capital grancanaria, ingresando dos de ellos en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín y el tercero en el Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno-Infantil. El resto de la expedición arribó al muelle de Arguineguín sobre las 3:30 horas, mostrando un deterioro físico generalizado que les impedía sostenerse en pie durante las primeras identificaciones policiales.
La identificación del cayuco y la travesía desde Gambia
La investigación técnica llevada a cabo por la Guardia Civil permitió verificar que el casco de la embarcación presentaba marcas e inscripciones que coincidían con el registro de un cayuco cuya partida se produjo el 7 de septiembre desde Gambia. Esta información fue comunicada a la organización no gubernamental Caminando Fronteras, corroborando que la lista original de embarque estaba compuesta por 128 personas, entre las que viajaban cuatro mujeres y una bebé. El relato recabado por los voluntarios de Cruz Roja a pie de muelle ratificó que el grupo superaba el centenar al internarse en el océano.
Las asistencias sanitarias en el puerto de Arguineguín señalaron que entre los cinco cuerpos que no pudieron ser retirados del cayuco se encontraban dos mujeres y un bebé, si bien el balance preliminar emitido por Salvamento Marítimo se limitó a computar cinco personas fallecidas sin detallar su sexo o edad. Los supervivientes que llegaron a puerto son todos varones procedentes de Mali y Gambia. El centro coordinador de emergencias 112 de Canarias gestionó traslados sanitarios complementarios desde el puerto hacia centros hospitalarios debido a cuadros severos de deshidratación, desorientación clínica y afecciones derivadas de la ingesta continuada de agua salada.
El funcionamiento de los protocolos marítimos y la ruta atlántica
Las operaciones de búsqueda y salvamento en la denominada ruta canaria se rigen por los convenios internacionales sobre seguridad de la vida en el mar y auxilio marítimo internacional. El organismo público Salvamento Marítimo, adscrito al Ministerio de Transportes a través de la Dirección General de la Marina Mercante, asume la coordinación técnica de las zonas SAR (Search and Rescue) de responsabilidad española, que abarcan más de un millón de kilómetros cuadrados de océano Atlántico en torno a las islas Canarias. Bajo estos protocolos internacionales, las unidades navales priorizan siempre el aseguramiento y la estabilización de los náufragos vivos sobre la recuperación de restos mortales cuando las condiciones marítimas comprometen la seguridad operativa del personal de salvamento.
En el plano asistencial en tierra, la recepción inicial en instalaciones portuarias como el muelle de Arguineguín articula un protocolo coordinado donde el Cuerpo Nacional de Policía asume las funciones de filiación e identificación documental reguladas por la Ley de Extranjería, mientras que el Servicio Canario de la Salud y Cruz Roja realizan el triaje médico básico. Los supervivientes atendidos en este tipo de auxilios atlánticos permanecen bajo custodia técnica durante un plazo inicial de hasta 72 horas para trámites administrativos y comprobaciones de origen nacional, tiempo durante el cual las autoridades determinan las derivaciones a los dispositivos de acogida humanitaria del sistema estatal de atención a la vulnerabilidad.
La coordinación territorial y el seguimiento hospitalario
La asistencia a emergencias de gran escala en alta mar exige una activación sincronizada entre los medios de la Administración General del Estado y los servicios territoriales de la Comunidad Autónoma de Canarias. El centro coordinador regional de emergencias asume el despliegue de ambulancias de soporte vital básico y avanzado en los muelles de desembarco, así como la gestión de plazas en la red hospitalaria pública para absorber ingresos por deshidratación aguda, hipotermia y fallos renales derivados de largas exposiciones en el mar.
La ruta migratoria que conecta los países de la fachada atlántica de África Occidental, como Senegal, Mauritania y Gambia, con las islas Canarias está caracterizada técnicamente por singladuras de miles de millas náuticas a bordo de embarcaciones de madera sin cubierta ni instrumentos avanzados de navegación. Estas travesías oceánicas quedan expuestas a las corrientes del Atlántico medio y al viento del nordeste, factores que alargan las derivas en casos de fallo en los motores fueraborda y provocan el agotamiento prematuro de los suministros de agua dulce y víveres.
Fuente: The Objective







