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La Guardia Civil ratifica que la rotura de la vía causó el accidente de Adamuz con 46 muertos

La Guardia Civil ratifica que la rotura de la vía causó el accidente de Adamuz con 46 muertos
Dickelbers (CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons)
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El informe de 210 páginas cuestiona la versión de Adif y Transportes y apunta a errores en la soldadura de tramos de distinto año

El último informe de la Guardia Civil sobre el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) reafirma que la rotura de la vía en el punto kilométrico 318+681 fue la causa del choque y descarrilamiento de los trenes Alvia 2384 y Iryo 6189, un siniestro que costó la vida a 46 personas y dejó más de un centenar de heridos.

El documento, de 210 páginas y elaborado por peritos del Departamento de Escena del Crimen del Servicio de Criminalística, detalla las anomalías detectadas en el lugar del accidente, donde el Alvia 2384, que cubría la ruta Madrid-Huelva, descarriló e invadió el sentido contrario. Segundos después, el Iryo 6189, que circulaba desde Málaga a Madrid, colisionó con los últimos coches del primer convoy.

El informe subraya que el punto exacto del descarrilamiento coincide con una soldadura realizada para unir un tramo de vía de 1989 con otro de 2003. Desde el inicio de las investigaciones, este punto ha sido clave, ya que la documentación de Adif —empresa pública responsable de la infraestructura— presentaba inconsistencias en la trazabilidad de la soldadura.

En mayo de 2025, el soldador que trabajó en el tramo registró en su parte que había aplicado un método erróneo para unir material de 2023 con otro de 1989. Sin embargo, el 29 de enero de 2026 —diez días después del accidente y con la soldadura ya bajo escrutinio—, un inspector corrigió el informe mediante una fe de erratas, alegando que el soldador había confundido las etiquetas de certificación.

Aun así, la Guardia Civil señala que en otro documento sobre el trabajo de soldadura en el punto 318,681 se repite el mismo error: el método equivocado para soldar tramos de acero de distinta antigüedad. Esta vez, la corrección fue realizada in situ por una persona que, según el informe, no era técnica en inspección de soldaduras, lo que deja en entredicho la calidad de esta segunda fe de errores.

Adif reconoce errores en la documentación, pero defiende las revisiones

El presidente de Adif admitió ante el Congreso la confusión documental en los registros de la soldadura y reconoció que se produjeron errores en dos partes del trabajo sobre el tramo del accidente, incluyendo el punto de la soldadura. En sus declaraciones, calificó estos fallos como casualidades de la vida y argumentó que se trataba de revisiones trazables de errores no atribuibles directamente a la empresa. Revisar no es un delito, es una buena praxis, afirmó.

Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, también se refirió al baile de certificaciones de la soldadura como un error. No obstante, el informe de la Guardia Civil vuelve a situar esta soldadura en el centro de las sospechas, cuestionando así la versión oficial mantenida hasta ahora por el Ministerio y por Adif.

El punto kilométrico 318+681: el origen del descarrilamiento

El punto kilométrico 318+681 es el lugar exacto donde se produjo la rotura de la vía que desencadenó el descarrilamiento del Alvia 2384. Según el informe, este tramo había sido objeto de obras previas en las que se soldaron materiales de diferentes épocas: uno de 1989 y otro de 2003. La unión de estos tramos, realizada con métodos que luego se demostraron inadecuados, es uno de los focos principales de la investigación.

La Guardia Civil ha documentado en sus informes previos cómo la información sobre la soldadura en este punto ha variado en varias ocasiones. Primero, se registró un método erróneo; después, se corrigió con una fe de erratas que atribuía el fallo a una confusión en las etiquetas de certificación. Sin embargo, en otro documento, el mismo error apareció de nuevo, esta vez corregido in situ por personal no especializado en inspección de soldaduras.

La investigación judicial y el papel de la juez de Montoro

El informe de la Guardia Civil ha sido enviado a la juez de Montoro (Córdoba), quien dirige la investigación judicial del accidente. Este documento refuerza la línea de investigación que apunta a fallos en la infraestructura como causa principal del siniestro, en lugar de otros factores como el error humano o las condiciones meteorológicas.

La juez deberá ahora evaluar si los errores documentales y las correcciones realizadas por Adif —así como la calidad de las soldaduras— pueden considerarse negligencias con consecuencias penales. El informe de la Guardia Civil, al ser un documento técnico y detallado, podría ser clave para determinar responsabilidades en el accidente.

El accidente de Adamuz en el contexto de la seguridad ferroviaria en España

El accidente de Adamuz es uno de los más graves de la historia reciente del ferrocarril en España, tanto por el número de víctimas mortales como por las circunstancias en las que se produjo. La seguridad de la infraestructura ferroviaria, especialmente en tramos antiguos donde se han realizado obras de modernización, ha sido un tema recurrente en el debate público tras el siniestro.

La soldadura de tramos de vía de diferentes épocas es una práctica común en la renovación de infraestructuras, pero requiere métodos específicos para garantizar la resistencia y la estabilidad del rail. Los errores en este proceso, como los documentados en el informe de la Guardia Civil, pueden comprometer la integridad de la vía y, en casos extremos, provocar accidentes como el ocurrido en Adamuz.

Además, la gestión de la documentación técnica y las correcciones posteriores a los trabajos de mantenimiento son aspectos críticos en la prevención de fallos. El caso de Adamuz ha puesto de manifiesto la importancia de la trazabilidad y la precisión en los registros, así como la necesidad de que las correcciones sean realizadas por personal cualificado y en condiciones que garanticen su validez.

El accidente también ha reabierto el debate sobre la supervisión de las obras en la red ferroviaria española, especialmente en tramos donde confluyen materiales de distintas generaciones. La investigación judicial y los informes técnicos, como el de la Guardia Civil, serán determinantes para establecer si hubo negligencias y, en su caso, qué medidas deben adoptarse para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.

Fuente: El Mundo

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