El presidente del Consejo Europeo busca un acuerdo político sobre los dos billones de euros del marco 2028-2034, con Alemania y Países Bajos exigiendo recortes
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, inició este martes una gira diplomática por capitales de la Unión Europea para cerrar un acuerdo político sobre el presupuesto comunitario 2028-2034, valorado en aproximadamente dos billones de euros. La ronda de contactos, que comenzó en Eslovaquia y continuará por Europa Central y los países bálticos, busca reconciliar las posturas de los países «frugales», partidarios de recortar el gasto, y los «Amigos de la cohesión», que defienden mayores inversiones en áreas como seguridad, defensa y transición ecológica.
El calendario electoral de 2027 en Francia, España e Italia amenaza con fracturar las mayorías necesarias para aprobar el marco financiero. Irlanda, que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo este semestre, presentará una propuesta actualizada en octubre. Si las negociaciones fracasan, el inicio del ciclo de financiación en 2028 podría retrasarse, afectando a proyectos clave como la transición ecológica o la cohesión social. Costa asume un papel mediador directo para evitar que el proceso se estanque antes de las citas electorales.
El debate refleja una división profunda sobre el modelo de Europa. Alemania y Países Bajos, principales contribuyentes netos, exigen que el techo de gasto no supere el 1,1% de la renta nacional bruta (RNB), lo que implicaría recortes de cientos de miles de millones en agricultura y desarrollo regional. El canciller alemán, Friedrich Merz, advirtió en Dublín que no son viables aumentos desorbitados en un contexto de consolidación fiscal. En el extremo opuesto, España, Italia y Polonia lideran la defensa de los fondos regionales y agrícolas, argumentando que los recortes asfixiarían las economías locales y debilitarían la solidaridad europea.
La Comisión Europea propone simplificar la estructura presupuestaria, reduciendo los programas de 52 a 16 e integrando los fondos de cohesión y agricultura en Planes Nacionales y Regionales de Asociación. Sin embargo, el Parlamento Europeo rechaza esta «renacionalización», que restaría transparencia y competencias a las administraciones locales. Los eurodiputados exigen que el presupuesto alcance el 1,27% de la RNB —unos 200.000 millones adicionales— y abogan por nuevos recursos propios, como impuestos a grandes empresas o tasas sobre servicios digitales y emisiones de carbono, para recaudar 60.000 millones anuales.
El borrador presupuestario prioriza seguridad y competitividad, con un incremento sin precedentes en defensa —que podría multiplicarse por diez— y la creación de un Fondo Europeo de Competitividad para sectores estratégicos como inteligencia artificial y tecnologías verdes. La gira de Costa pondrá a prueba la voluntad de acuerdo entre los Estados miembros, cuyo consenso es indispensable para que el Parlamento dé su visto bueno en 2027 y el presupuesto entre en vigor el 1 de enero de 2028.
Fuente: La Razón







