El régimen norcoreano ha suministrado a Rusia enormes cantidades de proyectiles de artillería y misiles balísticos, y ha enviado miles de militares para apoyar la guerra en Ucrania
El misil balístico norcoreano salió disparado desde los alrededores de Won san, una ciudad portuaria de la costa oriental de Corea del Norte, y recorrió más de 700 kilómetros antes de desaparecer en las aguas del Mar de Japón.
Este lanzamiento es el segundo en menos de una semana y llega pocas horas después de que Seúl y Washington anunciaran los detalles del Ulchi Freedom Shield, sus grandes maniobras militares anuales.
La relación entre Corea del Norte y Rusia
La relación entre Corea del Norte y Rusia ha dejado de ser una mera alianza diplomática entre dos líderes enfrentados a Occidente. En junio de 2024, Putin viajó a Pyongyang y firmó con Kim un Tratado de Asociación Estratégica Integral que incluye un compromiso de asistencia mutua si alguno de los dos países sufre una agresión.
Corea del Norte ha suministrado a Rusia enormes cantidades de proyectiles de artillería y misiles balísticos, y ha enviado miles de militares para apoyar la guerra en Ucrania. Según estimaciones de la inteligencia surcoreana, Pyongyang habría despachado en estos años alrededor de 33.000 contenedores de suministros militares.
Implicaciones para la región
Los misiles norcoreanos conectan ahora dos escenarios que hasta hace apenas unos años parecían muy lejanos. En el este de Europa, Putin recibe munición, artillería, soldados y proyectiles con los que prolongar su guerra. En Asia, Kim recibe recursos y experiencia para reforzar el ejército con el que amenaza a Corea del Sur y Japón.
La situación preocupa a Seúl, que teme que el conocimiento adquirido en las trincheras ucranianas pueda regresar algún día a la península coreana. El Estado Mayor surcoreano ha subrayado que está compartiendo información en tiempo real con Washington y Tokio.
Además, la relación entre Corea del Norte y Rusia ha llevado a una mayor cooperación en la producción de armas, lo que ha permitido a Pyongyang aumentar su capacidad de producción de misiles y otros sistemas de armas. Esto ha sido posible gracias a la transferencia de tecnología y conocimientos de Rusia a Corea del Norte.
La cooperación entre Corea del Norte y Rusia también ha llevado a una mayor presencia de tropas norcoreanas en Ucrania, lo que ha permitido a Pyongyang obtener experiencia en combate y mejorar su capacidad de respuesta en caso de una agresión.
El aumento de la cooperación entre Corea del Norte y Rusia también ha llevado a una mayor presencia de barcos norcoreanos en el Mar Negro, lo que ha permitido a Pyongyang aumentar su capacidad de transporte de suministros y tropas a Ucrania.
La situación en Ucrania sigue siendo compleja y peligrosa, y la cooperación entre Corea del Norte y Rusia sigue siendo un tema de preocupación para la comunidad internacional.
Fuente: El Mundo (Internacional)







