La Audiencia Nacional valida el campamento tras suspensión inicial; Sánchez sigue el operativo mientras crece el efecto llamada en playas como Trampolín y Benétez
**Ceuta** ha registrado este viernes un operativo sin precedentes para trasladar a **1.700 inmigrantes** al campamento del puerto, pero a mediodía solo **500** habían entrado, mientras **3.000-4.000** permanecen en calles y playas. La decisión de la **Audiencia Nacional** —que suspendió inicialmente el emplazamiento y luego lo validó 24 horas después— desató un efecto llamada: más personas bajaron desde el monte y otras zonas para ser de los primeros en acceder, generando carreras y disparos al aire por parte de las Fuerzas de Seguridad.
El Gobierno, que gestiona la crisis con **Ángel Víctor Torres** al frente, insiste en que el operativo «marcha bien» y descarta aumentar el número de agentes, aunque reconoce que la situación supera cualquier experiencia previa. **Pedro Sánchez**, pendiente del desarrollo, había cancelado un acto institucional para supervisar la operación. Las tensiones se concentraron en las playas del **Trampolín y Benítez**, donde los inmigrantes compitieron por plaza antes de que los agentes abrieran el acceso al muelle Poniente.
Con este traslado, Ceuta alcanzará **6.000 plazas** (4.160 ya existentes más las 1.700 nuevas), pero las cifras oficiales revelan que **entre 9.000 y 10.000 personas** —de las **72.000** que cruzaron en la última oleada— siguen en la ciudad. **Fernando Grande-Marlaska** había cifrado en **5.000** los inmigrantes aún en Ceuta hace semanas, pero fuentes gubernamentales ahora hablan de **3.000-4.000 en calles**, sin nuevos emplazamientos habilitados. La prioridad ahora es filiarlos para iniciar devoluciones a Marruecos o trámites de asilo.
El operativo, previsto inicialmente para **jueves**, se retrasó por la suspensión judicial y la logística. Fuentes del Gobierno admiten que la gestión ha sido «civilizada», pero subrayan que el **efecto llamada** ha agravado la presión: en playas como Trampolín, inmigrantes bajaron desde el monte para asegurar plaza, lo que obligó a los agentes a actuar con rapidez. La **Audiencia Nacional** justificó su cambio de postura en la necesidad de evitar un colapso humanitario, pero la operación ya refleja sus consecuencias: **más gente de la prevista** y plazas insuficientes.
El **Gobierno de Ceuta**, informado por Torres, colabora con Madrid, pero la ciudad autónoma no lidera la respuesta. La **Policía Nacional** y los agentes desplegados evitan violencia, aunque la saturación de personas en espacios no controlados —como playas y calles— sigue siendo el principal desafío. Mientras, **PP y Vox** ya exigen más medidas, pero el Ejecutivo se centra en agilizar los trámites de identificación para reducir el número en la calle.







