Filipinas, México y la UE son los destinos de los cambios en el equipo de Albares, que prioriza lealtad y evita conflictos con un posible Gobierno del PP
José Manuel Albares llevará este martes 29 de septiembre al Consejo de Ministros tres cambios en su equipo de Exteriores que reconfiguran la cúpula del departamento a dos meses de las elecciones generales de 2027. El subsecretario, Xavier Martí, será nombrado embajador en Filipinas —su primera embajada—, mientras que Sergio Cuesta, hasta ahora jefe de gabinete, ocupará su puesto. Carlos Moreno, secretario general para la UE, completará el triángulo al asumir la plaza que deja libre Cuesta.
Los movimientos, confirmados por fuentes diplomáticas, responden a una estrategia de Albares para colocar a su núcleo duro en puestos clave antes de que un eventual Gobierno del PP —que podría ganar las elecciones— reestructure el departamento. Filipinas, destino de Martí, es tradicionalmente un puesto de segunda línea para diplomáticos no alineados con el Gobierno de turno, como ocurrió con Jorge Moragas tras su destitución en la ONU en 2018. En cambio, Cuesta, con aspiraciones a la embajada de México —uno de los puestos más codiciados—, ha visto frustradas sus expectativas por la regla no escrita de ofrecer acomodo en el extranjero al equipo saliente en caso de cambio de Gobierno.
Estos nombramientos se enmarcan en una revolución silenciosa que Albares viene impulsando desde 2024. En junio de este año, The Objective adelantó que el ministro estaba colocando a sus hombres de confianza en organismos internacionales y embajadas, como ocurrió con Antón Leis, director de la Decid, quien dejó su puesto para unirse al Acnur. Leis fue reemplazado por Jorge Miganos, exdirector de Cooperación con América Latina y exjefe de Protocolo de Pedro Sánchez en Moncloa, lo que refleja la endogamia institucional del equipo.
El cambio más polémico hasta la fecha fue el de Juan Antonio March, embajador en India, quien fue destituido en mayo tras una denuncia de la Fiscalía Anticorrupción por indicios de irregularidades en contratación pública. Su sustituto, Alfredo Martínez Serrano, llega desde la India tras ser jefe de Protocolo de la Casa del Rey con Felipe VI. Mientras, Ander Ruiz de Gopegui, otro de los asesores de Albares, será nombrado embajador en Serbia, su primera embajada desde que ingresó en la Carrera Diplomática en 2009.
La estrategia de Albares —rodearse de diplomáticos jóvenes y leales— ha generado victimas colaterales: una quincena de veteranos, apartados de puestos clave, buscan ahora salidas en la UE o organismos internacionales. Su problema es que, en caso de cambio de Gobierno, podrían quedar relegados al estricto orden por escalafón para acceder a embajadas, lo que les obliga a buscar recompensas ahora. Mientras, el PP ya ha advertido que revisaría estos nombramientos si gana las elecciones, especialmente en destinos estratégicos como México.





