El Ayuntamiento, gobernado por el PP, limita su respuesta a la logística policial y evita entrar en el debate sobre la celebración religiosa
El Ayuntamiento de Palma, gobernado por el Partido Popular, activará este domingo un dispositivo policial para regular el tráfico durante la procesión que conmemorará el nacimiento de Mahoma en el barrio de Son Gotleu. Las restricciones, previstas entre las 17.00 y las 18.00 horas, afectarán a varias calles del distrito y obligarán a modificar temporalmente las líneas de transporte público.
La Policía Local de Palma cortará progresivamente el tráfico en el recorrido, que comenzará en la calle Reyes Católicos y finalizará en la plaza de Orson Welles. Según fuentes municipales, los agentes reabrirán las vías una vez haya pasado la comitiva, siguiendo el mismo protocolo aplicado en otras actividades que ocupan la vía pública. El Consistorio ha evitado pronunciarse sobre el carácter religioso de la celebración, centrando su comunicación en aspectos logísticos.
El anuncio del dispositivo generó controversia en redes sociales tras la difusión del aviso policial, que identificaba explícitamente la convocatoria como «Proceso conmemoración del naixement de Mahoma». Son Gotleu, uno de los barrios con mayor diversidad étnica de Palma, concentra una significativa población de origen magrebí y otros países de mayoría musulmana, lo que ha intensificado el debate sobre la visibilidad de estas celebraciones en espacios públicos.
El transporte público también se verá afectado: la EMT y el TIB desviarán las líneas que atraviesan la zona durante la hora prevista para la procesión. El Ayuntamiento insiste en que no se trata de un operativo excepcional, sino del procedimiento estándar para eventos que requieren ocupación de la calzada. La respuesta municipal, sin embargo, no ha incluido detalles sobre la organización de la celebración ni ha aclarado si existen acuerdos previos con las comunidades implicadas.
La polémica refleja tensiones recurrentes en torno a la gestión de espacios públicos para actos religiosos minoritarios. En 2023, el Ayuntamiento de Barcelona autorizó una procesión similar en el barrio del Raval, aunque sin cortes de tráfico, mientras que en otras ciudades como Madrid o Valencia estas celebraciones suelen limitarse a espacios cerrados o recintos privados.
Fuente: El Debate







