Autoridades marroquíes ordenaron abandonar Castillejos sin explicación a equipos que cubrían la crisis migratoria, mientras España activa gestiones diplomáticas
El Gobierno español ha reclamado este sábado una solución tras la expulsión de periodistas de la Agencia EFE y RTVE de Castillejos (Marruecos), localidad próxima a Ceuta, donde cubrían la crisis migratoria en la frontera. Fuentes gubernamentales confirmaron que la embajada en Rabat mantiene contacto con los afectados y las autoridades marroquíes para resolver la situación, sin detallar plazos ni medidas concretas.
La decisión de Marruecos se produjo sin justificación previa. Un funcionario del Ministerio del Interior marroquí exigió a los reporteros abandonar Fnideq (nombre oficial de Castillejos) «cumpliendo instrucciones», según relataron fuentes de EFE. El incidente afecta a equipos desplazados para documentar el aumento de llegadas irregulares a Ceuta, que este fin de semana registró cifras récord de entradas, aunque las autoridades españolas no han facilitado datos oficiales.
Miguel Ángel Oliver, presidente de EFE, instó a Marruecos a respetar el libre ejercicio responsable y riguroso del periodismo, recordando que la agencia opera en el país desde hace 60 años. Por su parte, José Pablo López, presidente de RTVE, calificó la expulsión como un obstáculo de enorme gravedad a la libertad de prensa, subrayando que sus profesionales requieren plenas garantías para trabajar en la zona fronteriza. Ambos medios emitieron comunicados en los que defendieron el derecho a la información sin restricciones.
El marco legal internacional ampara la labor periodística en contextos de crisis, aunque Marruecos no ha suscrito tratados específicos que limiten su soberanía en este ámbito. La Convención de Ginebra, ratificada por ambos países, protege a los periodistas en conflictos armados, pero no aplica directamente a situaciones como la actual, donde no hay enfrentamiento bélico declarado. España, sin embargo, ha invocado en el pasado la libertad de prensa como principio básico en sus relaciones bilaterales, especialmente tras incidentes similares en 2021 durante la crisis de los menores no acompañados en Ceuta.
La tensión diplomática se suma a otros roces recientes entre ambos países, como la suspensión temporal de visados para ciudadanos marroquíes en 2025 o las discrepancias sobre la gestión de la pesca en aguas del Sáhara Occidental. Analistas consultados por ElectionLAB señalan que el episodio podría afectar a la cooperación en materia migratoria, clave para España tras el acuerdo bilateral de 2022, que vincula la readmisión de migrantes con inversiones económicas en Marruecos.
Mientras, los periodistas expulsados permanecen en Ceuta a la espera de una respuesta marroquí. EFE y RTVE han reubicado a sus equipos en la ciudad autónoma para continuar la cobertura desde el lado español, aunque con limitaciones de acceso a testimonios directos de migrantes o autoridades marroquíes.
Fuente: 20minutos







