La Fiscalía ordena bloquear el portal y 147 cuentas de activistas; el Gobierno de Erdogan acusa a la prensa independiente de ‘promover amoralidad’
T24, el medio digital turco independiente más popular del país, ha sido bloqueado este miércoles por orden de la Fiscalía de Estambul, dentro de la operación policial Mi familia está segura, dirigida contra asociaciones y activistas LGTBI. El cierre afecta tanto a su web como a sus cuentas en redes sociales, acusadas de publicar 118 piezas sobre derechos del colectivo en el último año. El portal, fundado en 2009 y con 1,9 millones de seguidores en X, se había convertido en una referencia crítica contra el Gobierno islamista de Recep Tayyip Erdoğan.
La orden judicial, enviada al juzgado por el Ministerio de Justicia turco, justifica la medida al considerar que T24 difunde propaganda LGTBI, un término usado por las autoridades para criminalizar la visibilidad del colectivo. La operación, lanzada el 13 de septiembre, ya había bloqueado 147 cuentas de activistas, periodistas y académicos, que suman más de 2,5 millones de seguidores. Entre los afectados figuran feministas, analistas financieros y figuras públicas, según denuncia el diario Cumhuriyet.
El Gobierno turco, aunque permite legalmente la homosexualidad desde 1858 y el cambio de sexo en registros civiles tras cirugía, ha intensificado en los últimos años la represión contra el colectivo bajo el argumento de proteger la familia tradicional. El ministro de Justicia, Akin Gürlek, acusó en su momento a las asociaciones LGTBI de recibir financiación extranjera y de promover la amoralidad, términos que el Gobierno vincula a una supuesta amenaza contra los valores conservadores.
El ataque a la prensa independiente y las reacciones
Ocho asociaciones de periodistas y sindicatos turcos han denunciado que la operación Mi familia está segura no persigue solo a activistas, sino que es un ataque frontal a la libertad de prensa. En un comunicado conjunto, advierten de que el cierre de T24 viola la Constitución turca y exigen su reapertura inmediata. Cerrar uno de los portales más veteranos y leídos del país con motivos infundados es un grave ataque a nuestro oficio, señalan.
La medida se enmarca en un patrón de restricciones crecientes contra medios críticos en Turquía. Según datos de Reporteros Sin Fronteras, el país ocupa el puesto 161 de 180 en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026, con más de 100 periodistas encarcelados. T24, aunque no es el único medio bajo presión, sí es el primero en ser bloqueado por su línea editorial crítica con el Gobierno y su cobertura sobre derechos humanos.
La ley turca criminaliza la disidencia al prohibir contenidos obscenos
La operación Mi familia está segura se basa en leyes turcas que penalizan la producción y difusión de contenidos obscenos, un concepto amplio que el Gobierno ha usado para perseguir a colectivos LGTBI. En 2023, las autoridades bloquearon más de 200.000 páginas web por contenido inapropiado, según informes de la Autoridad de Comunicaciones de Turquía (BTK). La estrategia incluye también la ley contra la propaganda terrorista, que ha sido empleada para silenciar voces críticas con el Gobierno.
En el ámbito internacional, Turquía ha sido criticada por organizaciones como Amnistía Internacional y el Consejo de Europa por su retroceso en derechos humanos. La UE, en sus informes anuales, destaca la censura sistemática y la represión a la disidencia como obstáculos para el proceso de adhesión de Turquía. Sin embargo, el Gobierno de Erdoğan ha rechazado estas acusaciones, argumentando que sus medidas son necesarias para proteger la moral pública.
T24 recurrirá la orden judicial y usará VPNs para seguir operando
T24 ya ha anunciado que recurrirá la orden judicial ante los tribunales turcos, aunque los expertos en derecho constitucional turco consideran que el proceso podría alargarse meses. Mientras tanto, el medio ha activado protocolos de acceso a través de servidores extranjeros, como VPNs, para mantener su operación. Sin embargo, el bloqueo técnico en Turquía sigue vigente, lo que dificulta el acceso de sus lectores locales.
Las asociaciones de periodistas han anunciado protestas y campañas internacionales para presionar por la reapertura de T24. En el plano político, la oposición turca, aunque fragmentada, ha mostrado su apoyo al medio. Partido Democrático de los Pueblos (HDP), la principal fuerza pro-curda y crítica con el Gobierno, ha calificado la medida como un nuevo ataque a la democracia turca. Sin embargo, no se esperan reacciones contundentes desde la UE o la OTAN, dados los intereses estratégicos de Turquía en seguridad regional.
Para los activistas LGTBI, el cierre de T24 es un golpe simbólico contra su visibilidad. Perder uno de los pocos espacios que documentaban nuestras luchas es un retroceso enorme, declaró una fuente cercana al colectivo a Cumhuriyet. La operación Mi familia está segura ha intensificado la autocensura en medios turcos, con muchos periodistas evitando cubrir temas sensibles como derechos humanos o crítica al Gobierno.







