La orden ejecutiva obliga a las agencias federales a usar el término ‘superinteligencia’ y sus siglas ‘SI’ en documentos y comunicaciones públicas, y encarga al Consejo de Asesores Presidenciales de Ciencia y Tecnología una definición oficial del concepto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el martes una orden ejecutiva que sustituye el término «inteligencia artificial» por «superinteligencia» en las comunicaciones oficiales del Gobierno federal. La norma obliga a los departamentos y agencias a emplear «superinteligencia» y las siglas «SI» en su correspondencia, comunicaciones públicas y documentos de política. También les indica que dejen de usar «inteligencia artificial» e «IA».
El texto encarga además al Consejo de Asesores Presidenciales de Ciencia y Tecnología proponer una definición federal de «superinteligencia». Ese mismo órgano deberá determinar qué nuevas acciones ejecutivas serían necesarias para aplicarla. La Casa Blanca situó estas medidas dentro de una estrategia para acelerar el uso de sistemas avanzados en áreas como la investigación científica, la medicina, la energía y la industria.
La firma llegó el mismo día en que Trump recibió en la Casa Blanca a los máximos responsables de las principales empresas de inteligencia artificial y tecnología del país. El encuentro fue un almuerzo de trabajo centrado en el desarrollo de la IA, la seguridad de sus avances y la expansión de los centros de datos necesarios para sostenerlos. Al término de la reunión, Trump firmó junto a los líderes de las seis mayores tecnológicas estadounidenses involucradas en el desarrollo de la IA un acuerdo voluntario para reforzar la seguridad de la IA mediante controles internos para vigilar capacidades y comportamiento de los modelos, evaluaciones de riesgos y revisiones externas. Entre los firmantes figuraron Sundar Pichai (Google), Elon Musk (XAI), Dario Amodei (Anthropic), Mark Zuckerberg (Meta) y Jensen Huang (Nvidia).
El almuerzo con las seis mayores tecnológicas y el acuerdo voluntario
El acuerdo voluntario firmado tras el almuerzo se centra en controles internos para vigilar capacidades y comportamiento de los modelos, especialmente frente a riesgos como ciberataques. Incluye también evaluaciones de riesgos y revisiones externas. La Casa Blanca presentó estas medidas como parte de una campaña para mejorar la imagen de la tecnología en el país.
En ese mismo marco, Trump anunció una renovación de los servicios federales online apoyados por IA. La Administración pretende ampliar sus funciones para que los usuarios puedan realizar trámites como solicitar pasaportes y acceder a prestaciones públicas de manera más cómoda y eficiente.
El calendario electoral y el pulso por el liderazgo frente a China
La decisión llegó a seis semanas de unas legislativas en las que Trump y los republicanos se juegan su escasa mayoría en el Congreso. El contexto incluye un creciente debate sobre el impacto de los centros de datos en las comunidades y sobre los riesgos de los sistemas de IA más avanzados. Las propias empresas habían advertido de la necesidad de aumentar las salvaguardas para su desarrollo. Trump, en cambio, ha rechazado controles estrictos y defiende que Estados Unidos mantenga el liderazgo frente a China.
El cambio terminológico afecta a toda la maquinaria federal: departamentos, agencias y documentos de política. La orden no se limita a una recomendación de estilo, sino que fija el vocabulario obligatorio de la correspondencia oficial. Al encargar al Consejo de Asesores Presidenciales de Ciencia y Tecnología la definición federal del nuevo concepto, la Casa Blanca traslada a ese órgano la tarea de concretar qué se entiende por «superinteligencia» y qué acciones ejecutivas adicionales harían falta para aplicarla.
Qué cambia en los trámites federales y en el lenguaje oficial
La renovación de los servicios federales online apoyados por IA amplía las funciones disponibles para los usuarios. La Administración quiere que se puedan solicitar pasaportes y acceder a prestaciones públicas con más comodidad y eficiencia. El anuncio se produjo el mismo día de la firma de la orden ejecutiva y del acuerdo voluntario con las tecnológicas.
El paquete de medidas combina tres frentes: el lenguaje oficial, la seguridad de los modelos y la digitalización de trámites. La orden ejecutiva fija el primero; el acuerdo voluntario con las seis mayores tecnológicas aborda el segundo; y la renovación de los servicios online cubre el tercero. Los tres se presentaron el mismo martes en la Casa Blanca.







