Ana Rosa Quintana compara a Sánchez con Zapatero y critica la gestión de la crisis habitacional con datos concretos: 300.000 desahucios en ocho años y solo 300.000 viviendas prometidas
Madrid, 28 de septiembre de 2026 — La Puerta del Sol se ha convertido en el epicentro de la crisis de vivienda en España. Más de 25.000 personas, según datos oficiales de la Delegación del Gobierno, acamparon este fin de semana bajo el lema «Ni una Maricarmen más», en referencia al desahucio de la anciana de 87 años que desencadenó las protestas. El Gobierno respondió este lunes con un real decreto ley aprobado en Consejo de Ministros para intentar frenar la ola de desahucios, pero la movilización social ya supera en número y radicalidad a las protestas del 15-M.
La acampada, que ya lleva dos noches en pie, refleja el fracaso de una promesa clave del Gobierno de Pedro Sánchez: construir un millón de viviendas en ocho años. Según datos citados por Ana Rosa Quintana, presentadora de Telecinco, en ese periodo se han ejecutado solo 300.000 desahucios —la mayoría en Cataluña—, mientras que el Ejecutivo prometió 200.000 viviendas sociales y liberalizar suelo para aliviar la presión. La paradoja es que, mientras el Gobierno acusa a fondos buitre y ayuntamientos de la crisis, la protesta incluye a figuras como Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno, cuya vivienda en el Paseo de la Castellana (443 metros cuadrados) se ha convertido en símbolo de la desigualdad.
Quintana no solo cuestiona los resultados, sino la narrativa del Gobierno. «A Sánchez se le está poniendo cara de Zapatero», afirmó, recordando que el expresidente también heredó una crisis de vivienda sin resolver. La presentadora también criticó la respuesta del Ejecutivo: «Llevan ocho años gobernando y ahora dicen que trabajan contrarreloj para arreglarlo todo mañana», ironizó, en referencia al decreto aprobado este lunes y a la petición de «último esfuerzo» a los grupos parlamentarios para su convalidación. El texto legal, sin embargo, no detendrá la acampada: los manifestantes exigen medidas inmediatas, como la prohibición de desahucios y la expropiación de viviendas vacías.
El contexto político añade presión. La crisis de Ceuta, con miles de migrantes varados en la ciudad autónoma, y la acampada en Sol han convertido al Gobierno en blanco de críticas desde todos los frentes. Quintana fue más allá: «Es un Gobierno sin competencias reales», argumentó, desgranando responsabilidades. Desde los fondos buitre (vivienda) hasta la Generalitat (DANA), pasando por Vivas (fronteras) o las eléctricas (apagones), el Ejecutivo central, según su análisis, solo hereda problemas sin herramientas para resolverlos. La pregunta ahora es si el decreto de este lunes —y la movilización parlamentaria que lo acompañe— será suficiente para calmar una protesta que ya supera en escala y simbolismo a la del 15-M.






