El programa Emerge de Labora amplía su alcance a 328 municipios, con especial atención a zonas rurales donde el fuego y el vacío demográfico se retroalimentan
Juanan Pérez Llorca, presidente de la Generalitat Valenciana, ha anunciado una inversión «histórica» en el programa Emerge de Labora para contratar a 1.700 desempleados en labores de prevención de incendios forestales y conservación de montes. La medida, que se extiende a 328 municipios de la comunidad, busca doble objetivo: reducir el riesgo de incendios y generar empleo en zonas rurales para combatir la despoblación.
El plan, presentado este jueves por la conselleria de Empleo, destina recursos específicos a áreas de interior, donde la combinación de baja densidad poblacional y mayor riesgo de incendios agrava la crisis demográfica. Según datos de la Generalitat, estas zonas acumulan el 40% de los incendios forestales registrados en la comunidad en los últimos cinco años, mientras pierden población a un ritmo superior a la media autonómica.
Un programa con raíces en la crisis de 2023
El programa Emerge de Labora se creó en 2023 como respuesta a la emergencia de incendios forestales que azotaron la Comunidad Valenciana, especialmente en la provincia de Castellón, donde se quemaron más de 12.000 hectáreas en un solo verano. En su primera fase, el plan contrató a 800 personas para labores de prevención, pero su éxito en la reducción de focos —un 30% menos en zonas intervenidas— llevó a la Generalitat a ampliarlo este año con el doble de personal y un alcance municipal sin precedentes.
¿Cómo encaja este plan en la estrategia autonómica?
La medida se enmarca en el Plan de Acción contra la Despoblación 2026-2030 de la Generalitat, que prioriza la creación de empleo en municipios con menos de 5.000 habitantes. Según datos del Instituto Valenciano de Estadística (IVE), estos núcleos pierden 2.000 residentes al año, en su mayoría jóvenes. La conselleria de Empleo ha destacado que el programa no solo genera puestos de trabajo estables —con contratos de hasta 12 meses—, sino que también forma a los trabajadores en técnicas de prevención de incendios, un sector con alta demanda en la región.
Sin embargo, la medida ha generado escepticismo entre algunos ayuntamientos pequeños, que denuncian la falta de coordinación para gestionar la llegada de estos trabajadores. Mientras, Comisiones Obreras (CCOO) ha celebrado la iniciativa, pero ha advertido de que «sin inversión en infraestructuras rurales, estos empleos serán insostenibles a medio plazo».
La Generalitat ha confirmado que evaluará los resultados en seis meses para decidir si amplía el programa o lo integra en políticas permanentes de empleo rural.






