El president catalán busca un acuerdo con ERC y Junts para blindar el catalán y mejorar resultados académicos, mientras sindicatos amenazan con más huelgas
Salvador Illa ha convocado a la oposición a un pacto de Estado por la educación catalana que evite las huelgas y mejore los resultados académicos, pero excluye tocar la escuela concertada y blindará el modelo de inmersión en catalán.
El president de la Generalitat ha reunido a partidos como ERC y Junts para buscar un acuerdo que perdure «gobierne quien gobierne», aunque la oposición exige la dimisión de la consellera Esther Niubó. Illa acusó a Junts y ERC de heredar un conflicto que ya existía antes de que su equipo asumiera el departamento.
El Govern propone crear un comité de expertos con mandato de ocho a doce años para asesorar en políticas educativas, pero los sindicatos USTEC y CGT, que convocaron 25 huelgas el curso pasado, amenazan con más paros este otoño. La conselleria busca dar voz a otros actores, como familias y expertos, para reducir el protagonismo de los sindicatos.
El debate parlamentario del martes será clave: Illa repetirá que la educación es prioridad, pero no ha anunciado medidas concretas para calmar a los docentes. El Govern ya ha invertido 2.700 millones en salarios, plantillas y reducción de ratios, pero ahora apuesta por reformas a largo plazo.
El modelo de inmersión en catalán sigue en riesgo por una sentencia pendiente del Tribunal Constitucional, y la escuela inclusiva será revisada, aunque sin tocar la concertada. ERC y Junts podrían sumarse al acuerdo, pero los Comuns y la CUP, socios del Govern, desconfían de sus promesas.
La reunión con los partidos se celebró el viernes, donde Illa y la consellera Esther Niubó presentaron los puntos clave del pacto, subrayando la necesidad de un marco de colaboración que incluya a familias y expertos.
El presidente también destacó que el objetivo es refundar la escuela catalana a 10 años vista, estableciendo un plan de acción a largo plazo que contemple la mejora de los resultados académicos y la consolidación de la lengua catalana en el aula.





