El secretario general de la ONU reclama libertad de navegación en una reunión con Pezeshkian mientras EE.UU. e Irán negocian para desbloquear el conflicto
António Guterres pidió este viernes al presidente iraní, Masoud Pezeshkian, resolver el conflicto en Oriente Medio mediante diálogo y garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, clave para el tráfico petrolero global. La reunión, celebrada al margen de la Asamblea General de la ONU, subrayó el compromiso de la organización con una solución diplomática que respete el derecho internacional, incluyendo el acceso a esa vía estratégica.
El secretario general advirtió de que el tránsito por Ormuz —por donde transitaba el 20% del petróleo mundial antes de la guerra— está «prácticamente paralizado». Irán condiciona su reapertura a que EE.UU. levante su bloqueo naval, reduzca la presión militar y cumpla otras exigencias, mientras Washington mantiene contactos para desactivar la crisis.
Pezeshkian, que participó el miércoles en el debate de la ONU, reiteró la disposición iraní a negociar, pero rechazó ceder ante sanciones o presión militar estadounidense.
El estrecho de Ormuz: clave geopolítica y económica
El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y es una de las rutas marítimas más transitadas del mundo. Antes del conflicto actual, por él circulaba aproximadamente una quinta parte del petróleo global. Su cierre o restricciones afectarían directamente a la economía internacional, especialmente a países dependientes de importaciones energéticas.
Diplomacia en tensión: qué se juegan EE.UU. e Irán
Mientras la ONU actúa como mediadora, EE.UU. e Irán mantienen conversaciones bilaterales para desescalar la situación. Teherán exige el fin del bloqueo naval y una reducción de la presión militar como condiciones para reabrir el estrecho y retomar negociaciones sobre su programa nuclear, congeladas desde 2018. La comunidad internacional observa con preocupación cómo este conflicto podría escalar, especialmente tras las advertencias de Guterres sobre el riesgo para la navegación civil.
La reunión entre Guterres y Pezeshkian refleja la urgencia de encontrar una solución diplomática antes de que la situación se agrave. El secretario general ha instado a todas las partes a priorizar el diálogo y evitar acciones que puedan empeorar la crisis.
Guterres también enfatizó que el tránsito por Ormuz se encuentra «prácticamente paralizado» y exigió el pleno respeto de los derechos de navegación y la protección de los buques y sus tripulaciones civiles, subrayando la importancia de salvaguardar la seguridad marítima en la región.



