El Ayuntamiento aprueba la medida con apoyo de Gobierno, Ciudadanos, Vox y un concejal no adscrito; el PSOE se abstiene en la votación principal
El Ayuntamiento de Ciudad Real ha aprobado este viernes reducir los tipos del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) para 2027. El tipo urbano bajará del 0,78% al 0,75%, mientras que el rústico pasará al 0,70%, según las nuevas ordenanzas fiscales aprobadas con los votos del equipo de Gobierno municipal, Ciudadanos, Vox y el concejal no adscrito. El PSOE se abstuvo en la votación principal, aunque apoyó la ordenanza del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO).
Esta rebaja afecta directamente a los propietarios de viviendas y terrenos en el municipio, donde el IBI urbano supera la media nacional (0,68% en 2026, según datos de la Federación Española de Municipios y Provincias). La medida, que entrará en vigor el próximo año, responde a una estrategia de alivio fiscal en un contexto de inflación persistente y presión sobre los contribuyentes locales.
El apoyo transversal —excepto la abstención del PSOE— refleja un acuerdo técnico entre partidos, aunque con matices: mientras Gobierno municipal, Ciudadanos y Vox la presentan como una victoria para los ciudadanos, el PSOE optó por no sumarse en la votación clave, lo que podría interpretarse como una crítica a la falta de consensos más amplios en políticas fiscales. La decisión también se enmarca en un patrón creciente en Castilla-La Mancha, donde municipios como Toledo o Albacete han aplicado reducciones similares en los últimos dos años para atraer inversión y mejorar la liquidez de los hogares.
La aprobación de las ordenanzas fiscales marca un hito en la gestión municipal de Ciudad Real, donde el IBI representa el 18% de los ingresos tributarios del Ayuntamiento (datos de 2025). La rebaja, aunque modesta, podría influir en la percepción de los ciudadanos sobre la eficiencia del gasto público local, especialmente en un año electoral como 2027, cuando el municipio celebrará comicios municipales.



