El primer ministro israelí recibe apoyo de simpatizantes en Nueva York mientras el alcalde de la ciudad estudia ejecutar la orden de arresto de la CPI
Benjamín Netanyahu enfrentó este miércoles una nueva protesta diplomática en la ONU, con al menos 40 delegados abandonando la sala durante su discurso ante la Asamblea General. El primer ministro israelí, acusado por la Corte Penal Internacional (CPI) de crímenes de guerra en Gaza, retó a los asistentes con un mensaje directo: *»Si hay más cobardes morales que se quieran ir de la sala, que lo hagan ahora»*.
La salida masiva dejó zonas vacías en el salón, mientras en los palcos simpatizantes con kipás y banderas de Israel coreaban consignas como *»Bibi, eres la luz de esta habitación»*. La protesta coincidió con movilizaciones en Nueva York contra su visita, en un contexto marcado por la orden de arresto de la CPI —la primera contra un jefe de Estado por la guerra en Gaza—.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció que ha estudiado las vías legales para ejecutar esa orden, aunque aclaró que las competencias finales dependen de las autoridades federales de EE.UU., controladas por la Administración de Donald Trump. Mientras, en la ONU, el gesto de los delegados subraya la división global ante la ofensiva israelí en Gaza, con al menos 35.000 muertos palestinos desde octubre de 2023 según datos de la ONU.
Netanyahu, en su discurso, no mencionó la orden de arresto ni la CPI, pero su presencia en la ONU —donde suele ser boicoteado— refleja la polarización internacional. La última vez que un líder israelí enfrentó una protesta similar fue en 2018, cuando Benjamin Netanyahu (entonces también primer ministro) fue abucheado por su política en Cisjordania. Esta vez, sin embargo, el rechazo llegó antes incluso de que comenzara a hablar.





