Ana Belén Vázquez exhibió el spray para denunciar la inseguridad en Ceuta, pero el incidente generó intoxicaciones y tensiones internas en el partido
Ana Belén Vázquez, diputada del PP y secretaria de Interior, desató este miércoles un incidente sin precedentes en el Congreso al exhibir un bote de gas pimienta durante la sesión de control al Gobierno. El aerosol, que pretendía ilustrar la situación de inseguridad en Ceuta, provocó la intoxicación de un trabajador y el desalojo de varias estancias del Palacio de la Carrera de San Jerónimo. La portavoz popular, que aseguró inicialmente que el bote estaba vacío, admitió después que un empleado lo manipuló accidentalmente al intentar limpiarlo.
El episodio, que mantuvo en vilo al hemiciclo durante seis horas, dividió al PP entre quienes defendieron a Vázquez —como Alberto Núñez Feijóo, que lo calificó de disparate— y quienes criticaron su «exceso de elocuencia». Fuentes internas del partido lamentaron que el incidente, tachado de «anecdótico» por la dirección, desviara la atención de temas como la crisis migratoria en Ceuta o los problemas judiciales del Gobierno. Mientras, el PSOE se prepara para analizar las responsabilidades de Vázquez, aunque los letrados del Congreso consideran «dudoso» que pueda ser sancionada por el Reglamento, al no encajar su acción en la definición de «porte de armas».
El gas pimienta llegó a las televisiones tras una ronda de entrevistas de Vázquez con el bote en la mano, lo que aumentó la confusión. Un trabajador del Grupo Popular reconoció que, al intentar limpiar el envase en un baño del edificio, se activó el pulverizador y el gas se dispersó por los conductos de ventilación. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, ordenó el desalojo de varias zonas y atendió a una persona con síntomas de intoxicación, aunque no se detalló su gravedad.
El incidente se produce en un momento de alta tensión política por la gestión de la crisis en Ceuta, donde el PP acusa al Gobierno de Sánchez de «colapso». Vázquez, que lleva meses denunciando la falta de seguridad en la ciudad autónoma, usó el gas pimienta como símbolo de la vulnerabilidad de mujeres y niñas. Sin embargo, el episodio ha sido interpretado por algunos sectores del partido como un balón de oxígeno para Moncloa, que podría aprovecharlo para desviar el foco de otros problemas.
Mientras, Santiago Abascal se alineó con Feijóo al criticar a Óscar Puente, asesor del PP, por sus declaraciones sobre las muertes en Adamuz. El líder de Vox, que ha mejorado su relación con el PP, tachó de «maldito spray» el incidente y advirtió: *»Has matado a 45 en Adamuz porque tu partido se gastó el dinero de las vías en putas y te crees que nos vamos a despistar con un maldito spray»*.
El PSOE, por su parte, analizará todas las vías reglamentarias para determinar responsabilidades, aunque fuentes jurídicas del Congreso consideran que Vázquez no incumplió el Reglamento al no «portar» el gas pimienta de forma lesiva. La Mesa podría explorar sanciones por «desorden grave», pero la diputada ya fue expulsada del hemiciclo por Armengol, siguiendo el protocolo.




