Las sanciones estadounidenses obligan a aerolíneas a cancelar rutas internacionales; Omán e Irak negocian alternativas
Las aerolíneas iraníes perderán acceso a vuelos internacionales a partir de medianoche del 22 al 23 de septiembre, tras la entrada en vigor de sanciones estadounidenses que prohíben operaciones en el extranjero. Bagdad y Mascate, capitales de Irak y Omán respectivamente, cancelarán todos los vuelos iraníes desde esta noche, según confirmaron medios locales citando fuentes de aviación civil.
La medida, anunciada por el secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, incluye la prohibición de suministrar combustible, servicios operativos o vender billetes a aerolíneas iraníes. Quienes incumplan las reglas quedarán excluidos del sistema financiero estadounidense. La agencia Tasnim informó que, aunque los aeropuertos ya no aceptarán vuelos iraníes, Irak y Omán negocian redirigir algunas rutas: Irak exploraría alternativas como Nayaf (a 160 km de Bagdad), mientras Omán mantiene conversaciones para ajustar su espacio aéreo.
Estas sanciones se enmarcan en la escalada de presión económica de EEUU contra Irán, que incluye restricciones financieras y comerciales. El régimen iraní ya había advertido de represalias, aunque hasta ahora no ha detallado medidas concretas. La cancelación afecta directamente a rutas clave como Teherán-Bagdad y Teherán-Mascate, interrumpiendo conexiones con Europa y Asia Central que dependían de escalas en estos países.
La decisión refuerza el aislamiento aéreo de Irán, que desde 2020 ya estaba limitado por sanciones previas. En 2023, solo 12 aerolíneas extranjeras operaban vuelos directos con Irán, según datos de la OACI. Ahora, la prohibición estadounidense amplía el bloqueo a cualquier país que permita operaciones iraníes, incluso con escalas técnicas.







