Fernando Sanpedro defiende que 20 millones de ciudadanos europeos tienen derecho a lenguas cooficiales en instituciones, pero países como Lituania y Suecia rechazan vincularlo a la ampliación
Fernando Sanpedro, secretario de Estado de Asuntos Europeos, ha anunciado este martes en Bruselas que España llevará al Consejo de Asuntos Generales la exigencia de reconocer el catalán, euskera y gallego como lenguas oficiales de la Unión Europea antes de que se incorporen nuevos países al bloque.
La propuesta, presentada en el marco de la ampliación de la UE, busca «acabar con la discriminación» que, según Sanpedro, sufren 20 millones de españoles con lenguas cooficiales. El funcionario ha descartado obstáculos legales, técnicos o económicos y ha insistido en que «no hay ningún motivo para demorar» esta decisión, 40 años después de la adhesión de España a la UE.
El reconocimiento requiere unanimidad entre los Estados miembros, pero varios países ya han mostrado resistencia. Lituania lo ha calificado de «inaceptable» vincularlo a la ampliación, mientras que Suecia —actual defensora de la incorporación de Montenegro— ha advertido que «una cosa es la ampliación y otra la discusión sobre las lenguas». Croacia, en cambio, ha mostrado disposición a analizar la propuesta si recibe apoyo legal.
Irlanda, pese a respaldar la iniciativa, debe mantenerse neutral durante su presidencia rotatoria del Consejo de la UE (hasta diciembre). La discusión se limitará a un punto informativo sin votación, pero la falta de consenso previo deja en duda su viabilidad.
El catalán, euskera y gallego ya son lenguas oficiales en sus respectivas comunidades autónomas (Cataluña, País Vasco y Galicia), pero su uso en instituciones europeas está restringido al español y, en algunos casos, al francés. La UE reconoce 24 lenguas oficiales, pero solo las de los Estados miembros.






