El ministro del Interior y el presidente del PP llegan este lunes a la ciudad autónoma, donde miles de migrantes siguen sin alojamiento tras la entrada masiva del 31 de julio
Fernando Grande-Marlaska y Alberto Núñez Feijóo llegan este lunes a Ceuta para inspeccionar la crisis migratoria, que mantiene a miles de personas en calles y playas tras la entrada masiva del 31 de julio. Marlaska, cuarto viaje desde entonces, revisará centros de acogida, unidades policiales y oficinas de asilo, mientras Feijóo acompaña a la delegación del PPE para «europeizar» el conflicto.
La ciudad autónoma, gobernada por Juan Jesús Vivas (PP), acumula más de 70.000 migrantes desde el 30 y 31 de julio. Marlaska ya ha visitado Ceuta en tres ocasiones desde entonces, pero la situación persiste: miles siguen sin plaza en centros habilitados, acampados en espacios públicos. El ministro revisará el Centro de Acogida Temporal de Extranjeros, dependencias de la Policía Nacional y la Guardia Civil, y la Oficina de Asilo y Refugio.
Feijóo, por su parte, busca reforzar la presión europea. Este domingo, celebró una resolución del Parlamento Europeo que equipara Ceuta y Melilla a la frontera exterior de la UE, y se reunió con el comisario de Migraciones, Magnus Brunner. Hoy, junto al presidente del PPE, Manfred Weber, visitará «puntos calientes» de la ciudad antes de una rueda de prensa con Vivas a las 12:30 horas.
La estrategia del PP incluye una ofensiva mediática: la visita de Weber, líder del PPE, subraya su intento de convertir la crisis en un problema comunitario. Mientras, el Gobierno central enfrenta críticas por la gestión, con el PP y el Ejecutivo de Vivas acusando a Madrid de falta de coordinación. La tensión política se mantiene alta: desde julio, Ceuta ha sido el epicentro de un enfrentamiento institucional que trasciende lo local.







