Micó y Ibáñez exigen que cesen las agresiones y piden acoger a menores en comunidades autónomas
**Compromís ha acusado este lunes al PP y Vox de tener ‘mucha responsabilidad’ en la tensión de Ceuta**, vinculando los ataques recientes a los ‘discursos de odio’ que, según denuncian, promueven ambos partidos. Las declaraciones, realizadas en el Congreso por la portavoz parlamentaria del partido, **Àgueda Micó**, y el diputado **Alberto Ibáñez**, llegan tras los incidentes del domingo, cuando decenas de personas destruyeron el coche de la diputada de Ceuta Ya!, **Julia Ferreras**, y del activista **Rafael Borrego** en el puerto de la ciudad.
Micó ha sido contundente al señalar que la situación en Ceuta ha derivado en un escenario donde ‘cualquier persona’ puede ser agredida, y ha culpado directamente al PP y a Vox. ‘No puede ser que lleguemos a un punto en que los discursos de la derecha y la extrema derecha terminen en moretones para todos’, ha advertido, exigiendo a ambos partidos que ‘paren ya’. Ibáñez, por su parte, ha cuestionado el papel de la **Audiencia Nacional** ante agresiones contra autoridades y ha criticado la ‘banalización de la violencia’, instando a PP y Vox a reflexionar antes de señalar a otros.
El conflicto se enmarca en la crisis migratoria desatada en julio, cuando miles de personas cruzaron a Ceuta desde Marruecos. Según datos oficiales, la ciudad autónoma, con una capacidad de acogida limitada, ha visto multiplicarse su población temporal en semanas. La tensión social ha escalado con actos como el ataque al vehículo de Ferreras, quien ha denunciado públicamente la violencia callejera. Compromís vincula estos incidentes con el clima político generado por los discursos de sectores de la derecha, aunque no hay evidencia directa que relacione a los agresores con dichas formaciones.
En otro frente, Micó y Ibáñez han respaldado la postura de la ministra de Juventud e Infancia, **Sira Rego**, quien aseguró que los menores en Ceuta **no serán devueltos a Marruecos**. Ambos han subrayado que el derecho humanitario ‘está por encima de todo’ y han exigido al Gobierno que acelere los trámites legales para garantizar su protección. Ibáñez ha ido más allá: ha llamado a las comunidades autónomas donde gobiernan PP y Vox a acoger a estos menores, amenazando con cambios legales si se niegan, argumentando que ‘una cosa es la competencia autonómica y otra la responsabilidad estatal ante una crisis humanitaria o un ataque híbrido’.
El caso refleja la polarización en torno a la gestión de la crisis migratoria. Mientras el Gobierno central y partidos como Sumar o Compromís priorizan la protección de los menores y la contención de la violencia, formaciones como PP y Vox centran su discurso en la seguridad fronteriza y la crítica al Ejecutivo. La **Audiencia Nacional** y los cuerpos de seguridad, por su parte, enfrentan el reto de mantener el orden en un contexto donde la tensión social y política se entrelazan. La situación en Ceuta, además, podría tener repercusiones en las negociaciones con la **Unión Europea** sobre políticas migratorias, especialmente si se agravan las tensiones con Marruecos.





