El político gallego, expulsado de la Consellería do Mar por una denuncia insostenible, ahora opaca a la alcaldesa de Lugo, Candia, en un cargo clave para el PP de Rueda
Alfonso Villares ha sido nombrado delegado de la Xunta en la provincia de Lugo, un puesto que le devuelve la visibilidad política tras su salida de la Consell ería do Mar. Su designación llega tras una denuncia que finalmente no prosperó y que le costó el cargo en el Gobierno gallego.
Villares, procedente de varias mayorías absolutas en Cervo, su municipio natal, asume ahora un rol estratégico para el presidente gallego Alberto Núñez Feijóo (PP). Su objetivo no es solo gestionar la provincia, sino también opacar a la alcaldesa de Lugo, María Candia, una figura menos alineada con la línea del partido y con menos capacidad para repartir recursos. La Xunta apuesta por su perfil cercano y resolutivo, según fuentes internas.
El cargo de delegado provincial le permite a Villares tener un peso directo en la toma de decisiones en Lugo, una provincia clave para el PP en Galicia. Su nombramiento también refleja una estrategia del partido para consolidar su influencia en el territorio, especialmente en un momento en el que la alcaldesa Candia —menos empática según fuentes del Gobierno gallego— ha mostrado ambición política y menor disposición a seguir las directrices del partido.
La salida de Villares de la Consell ería do Mar, tras una denuncia que luego se demostró insostenible, no ha afectado a su carrera política. Por el contrario, su nueva posición en Lugo le sitúa en una posición de mayor influencia, donde podrá demostrar su capacidad de gestión y alinearse con los objetivos de Feijóo en la región.
Durante el proceso de purgatorio que siguió a la denuncia, Villares mantuvo la calma y se apoyó en la confianza de sus colegas del PP, quienes le aseguraron que la acusación carecía de fundamento. La figura de la señora Lago, quien se menciona en los rumores sobre su posible salida de la política, quedó fuera de la discusión, lo que permitió a Villares concentrarse en su nuevo rol sin distracciones externas.






