El presidente Juan Jesús Vivas envía carta a Bruselas: Ceuta no es solo española, sino una frontera europea bajo presión híbrida; pide respaldo institucional y 114,7 millones ya aprobados por la UE
Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta, ha invitado formalmente a Ursula von der Leyen a visitar la ciudad autónoma en una carta institucional enviada este jueves a Bruselas. El objetivo es posicionar Ceuta como una frontera europea bajo amenaza, no solo española, y exigir un marco de respuesta urgente contra migraciones «orquestadas» como arma de presión.
La misiva, remitida tras el discurso de Von der Leyen en el Estado de la Unión —donde calificó Ceuta como «España y Europa»—, celebra el anuncio de un Marco Europeo de Respuesta de Emergencia para suspender procedimientos migratorios en casos de flujos masivos instrumentalizados. Sin embargo, Vivas reclama medidas concretas: más presencia de agencias europeas, instrumentos jurídicos y financieros adicionales, y una cooperación directa con Ceuta para diseñar soluciones. La ciudad, que ya recibió 114,7 millones de euros de financiación de emergencia de la UE, propone compartir su experiencia en gestión de crisis para fortalecer la respuesta comunitaria.
El paralelismo con Groenlandia —territorio autónomo danés fuera de la UE, pero respaldado por Bruselas— es clave. Vivas argumenta que, igual que Dinamarca defiende Groenlandia, la UE debe proteger a Ceuta ante «agresiones externas» a su integridad. La carta evita mencionar a Marruecos, pero subraya que la presión sobre Ceuta afecta a una frontera exterior europea, donde confluyen migración, seguridad y cooperación con terceros países. «No puede considerarse exclusivamente un problema local», advierte.
La iniciativa llega tras reuniones de Vivas con los comisarios Magnus Brunner (Interior y Migración) y Dubravka Šuica (Mediterráneo), quienes mostraron disposición a viajar a Ceuta —aunque requieren invitación del Gobierno español—. La carta también destaca la convivencia multicultural de la ciudad como «patrimonio compartido» y reclama que Von der Leyen conozca in situ sus desafíos humanos, económicos y de seguridad, acumulados desde hace 48 días.
Ceuta ya había anticipado esta estrategia a El Español la pasada semana. Ahora, con la carta, busca convertir el respaldo verbal de Bruselas en acción concreta: desde grupos de trabajo conjuntos hasta la adaptación de herramientas europeas a su realidad única como territorio de la UE con singularidades fiscales y aduaneras.





