El presidente de Asaja Castilla-La Mancha acusa a PP y PSOE de ignorar los problemas reales de los agricultores en su región, donde miles siguen sin agua para regar
José María Fresneda, presidente de Asaja Castilla-La Mancha, ha roto este jueves con el debate político sobre el agua centrado en Murcia. En una rueda de prensa, Fresneda ha calificado de «agotada y alejada» la discusión entre PP y PSOE, que considera un «coñazo» para los agricultores de su región, donde miles siguen sin resolver sus problemas de riego.
«Aquí solo se habla del debate de Murcia, pero mientras, en Castilla-La Mancha seguimos con miles de agricultores sin agua para regar», ha denunciado. Fresneda ha criticado que ni el PP —que exige a Murcia «hacer lo que tenga que hacer»— ni el PSOE —que pide soluciones alternativas— están abordando las necesidades concretas del campo castellano-manchego.
El conflicto por el agua en Murcia, que enfrenta a comunidades autónomas y partidos, ha monopolizado la agenda política en las últimas semanas. Sin embargo, Fresneda ha señalado que este debate «ya no se lo compra nadie», ni siquiera a los propios partidos que lo alimentan. Su crítica refleja el hartazgo de un sector que ve cómo la política nacional prioriza un conflicto regional sobre las urgencias del campo.
Castilla-La Mancha, una de las regiones más dependientes de la agricultura en España, acumula retrasos en infraestructuras hidráulicas y restricciones que afectan directamente a miles de hectáreas. Según datos de la propia Junta, más del 60% de los cultivos de regadío en la región dependen de embalses con niveles críticos, una situación que Fresneda ha tachado de «injusta» en comparación con el foco mediático en Murcia.
El presidente de Asaja no ha descartado movilizaciones para presionar a las instituciones. «Si esto sigue así, tendremos que tomar medidas», ha advertido, sin concretar aún qué acciones concretas podrían adoptarse. Su postura contrasta con la estrategia de otros sectores agrarios, que han optado por negociar con el Gobierno central en lugar de confrontar.







