La organización agraria pide a Von der Leyen eliminar el ETS y confía en recuperar la salvaguarda en los trílogos entre instituciones comunitarias
La organización agraria Asaja ha lamentado el resultado de la votación celebrada este miércoles en el Parlamento Europeo sobre la revisión del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM). La Eurocámara rechazó una enmienda que buscaba introducir una salvaguarda temporal para los fertilizantes. La votación se produjo en la sesión plenaria de este miércoles.
Asaja advierte de las consecuencias que esa decisión puede tener para el campo. La organización sitúa el problema en un contexto de costes de producción elevados, volatilidad del mercado de fertilizantes, fenómenos meteorológicos extremos e incertidumbre geopolítica. Su temor es que las oscilaciones bruscas de los precios terminen trasladándose directamente a los agricultores.
El punto de discrepancia está en el artículo 27a, que había planteado el Consejo en representación de los Estados miembros. Esa disposición permitiría establecer una salvaguarda para responder a situaciones excepcionales del mercado de fertilizantes. La propuesta no salió adelante en la posición adoptada por el Parlamento Europeo.
Asaja confía ahora en que la medida pueda recuperarse durante los próximos trílogos, la fase de negociación entre las instituciones comunitarias. La organización considera que este instrumento permitiría reaccionar ante fuertes incrementos de precios. Sostiene además que las posibles compensaciones concedidas una vez producido el encarecimiento no ofrecen el mismo grado de protección.
El coste de producir fertilizantes en Europa
La organización ha situado el debate en un ámbito más amplio: la competitividad de la industria europea de fertilizantes. Asaja vincula parte de sus dificultades al Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (ETS). Sostiene que el incremento de los costes soportados por los fabricantes europeos puede terminar repercutiendo en el precio que pagan los agricultores.
Según su planteamiento, una industria europea menos competitiva también puede dificultar el suministro de fertilizantes a precios asumibles. Por ello, considera que el debate no debería limitarse al CBAM. Defiende que debe alcanzar al origen de los costes que soportan los productores europeos frente a competidores de terceros países.
Asaja ha reclamado en este contexto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que sitúe entre las prioridades comunitarias la eliminación del ETS. La organización sostiene que su coste está perjudicando la capacidad competitiva de la industria europea de fertilizantes.
La asociación agraria ha insistido finalmente en la relación directa entre la industria de fertilizantes y el campo. Cualquier incremento de costes en el primer eslabón, argumenta, acaba repercutiendo sobre los agricultores. Puede trasladarse posteriormente a los consumidores y a la cadena alimentaria.







