Ángel Víctor Torres confirma que 700-1.000 son menores sin derecho a asilo y critica a las comunidades del PP por rechazar su acogida
El Gobierno ha elevado a **10.000** el número estimado de migrantes que permanecen en Ceuta, el doble de lo inicialmente calculado. Fuentes del mando único, liderado por el ministro Ángel Víctor Torres, incluyen en esta cifra tanto a quienes ya están en plazas de acogida como a los que siguen recibiendo ayuda alimentaria en la calle, como los **3.000** que diariamente se reparten comidas en el asentamiento de la playa del Trampolín.
Torres, ministro de Política Territorial, precisó que entre **700 y 1.000** de estos migrantes son menores, pero advirtió que «la mayoría no tendrán derecho internacional» al asilo. El Ejecutivo insiste en que la prioridad es devolverlos a Marruecos, donde el 60% de los migrantes son ciudadanos marroquíes. Hasta ahora, solo **1.822 expedientes** han sido iniciados —un ritmo lento si se compara con los **12 a 16 semanas** habituales para resolver casos similares en condiciones normales.
El plan del Gobierno pasa por reubicar primero a los migrantes en centros de acogida para identificarlos, pero choca con la resistencia del presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP). Torres acusó a las comunidades autónomas gobernadas por el PP de bloquear la acogida de menores, preguntando retóricamente: *»¿Qué dice el presidente de Ceuta cuando su líder [Feijóo] asegura que no quiere que ninguno vaya a la Península?»*. La portavoz del Gobierno, Elma Saiz, denunció que Vivas ha abandonado su rol institucional para repetir «el argumentario del PP», agravando las tensiones entre administraciones.
El contexto legal complica aún más la situación: el Gobierno ha modificado plazos para agilizar los expedientes de menores, pero la falta de colaboración territorial alarga los plazos. Mientras, **5.482 migrantes** ya han regresado voluntariamente a Marruecos desde el 10 de agosto, según datos oficiales. La normalización en Ceuta depende ahora de resolver estos obstáculos, pero el Ejecutivo insiste en que la prioridad es «evitar que Ceuta se convierta en un CETI» (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) y devolver a los migrantes a sus países de origen.







