Las esculturas de Neptuno y Venus, instaladas desde marzo, podrían quedarse en la ciudad si el consistorio gana el recurso contra el plazo de seis meses
El Ayuntamiento de Málaga, liderado por el alcalde Francisco de la Torre, ha anunciado su intención de impugnar la orden de retirada de las esculturas ‘Las columnas del mar’ —representaciones de Neptuno y Venus— que custodiaban la entrada al puerto desde marzo. El plazo para su presencia temporal, fijado en seis meses, vence este **16 de septiembre**, pero el consistorio busca ampliar su estancia mediante un recurso legal y ya estudia nuevas ubicaciones permanentes en la ciudad.
La polémica surge porque la autorización inicial, concedida por la Junta de Andalucía, solo permitía la instalación temporal de las esculturas —de 12 metros de altura— en el Muelle Uno. Aunque el Ayuntamiento argumenta que su impacto cultural y turístico justifica una prórroga, la Junta mantiene que el permiso no puede extenderse más allá del plazo pactado. La decisión final dependerá de los tribunales, pero el consistorio ya ha adelantado que explorará alternativas como su traslado al Parque de Málaga o al Paseo Marítimo.
El conflicto refleja una tensión recurrente entre administraciones locales y autonómicas en la gestión de espacios públicos. En este caso, el Ayuntamiento apela a la popularidad de las esculturas —que han generado más de **500.000 visitas** desde su instalación— para defender su permanencia. Sin embargo, la Junta insiste en que cualquier modificación del permiso requiere un nuevo trámite administrativo, lo que podría alargar meses el proceso. Mientras, el alcalde De la Torre ha advertido de que, si no hay solución, las esculturas podrían ser desmontadas y almacenadas, una opción que el consistorio quiere evitar.
La batalla legal podría tener consecuencias más allá de lo simbólico: las esculturas, creadas por el artista malagueño **José María Cruz Novillo**, son una de las piezas más fotografiadas de la ciudad en los últimos meses. Su posible retirada generaría un vacío visual en el puerto, pero también pondría a prueba la capacidad del Ayuntamiento para negociar con la Junta en temas de patrimonio cultural. El plazo para resolver el conflicto es ajustado: si no hay acuerdo antes del **16 de septiembre**, las esculturas deberán ser retiradas según lo establecido en el permiso original.







