Karima Benyaich estaba de vacaciones en Marruecos el 21 de agosto, día de la convocatoria oficial
El Ministerio de Asuntos Exteriores, dirigido por José Manuel Albares, ha aclarado que fue el encargado de negocios de la embajada de Marruecos, y no la embajadora Karima Benlloch, quien asistió a la convocatoria del Gobierno español el 21 de agosto para protestar por las reivindicaciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, había revelado horas antes en el Pleno del Congreso que la embajadora había sido convocada, pero, según publicó en exclusiva La Razón, Benlloch se encontraba de vacaciones en Marruecos en esa fecha. Fuentes de Exteriores subrayaron que la convocatoria se extendió a la embajadora, pero, al no estar en España, el encargado de negocios —máxima autoridad diplomática en su ausencia— asistió en su representación, sin que esto altere el valor ni el acto diplomático, tal como establece la Convención de Viena.
La información desató una crítica del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien, en tono irónico durante el debate en el Congreso, reprochó a Sánchez no haber citado a la embajadora cuando estaba en España. Feijóo cuestionó la gestión del Ejecutivo, mencionando la ausencia de Benlloch como un ejemplo de lo que, a su juicio, son fallos en la política exterior.
Fuentes diplomáticas especulan con que la convocatoria partió de un director general de Exteriores, lo que, unido a la falta de publicidad del acto, sugiere que el nivel de la reprimenda fue bajo o moderado. Esta línea se alinearía con la estrategia de Albares de evitar tensiones con Marruecos, especialmente en un contexto marcado por la crisis diplomática de 2021, cuando la entrada de Brahim Ghali en España sin avisar a Rabat llevó al cese de la entonces ministra Arancha González Laya.
El día 21 de agosto, la embajada de Marruecos en Madrid confirmó que la embajadora Benlloch estaba de vacaciones en Marruecos, lo que justificó la presencia del encargado de negocios, quien representó a la misión en la reunión con el Ministerio.
Esta acción se enmarca dentro de la práctica diplomática de sustituir a la titular cuando no se encuentra disponible, tal como lo dispone la Convención de Viena, y no afecta la validez de la convocatoria ni la gravedad del acto de protesta.
Fuente: La Razón







