La asociación denuncia desprotección jurídica y operativa de los 1.200 efectivos desplegados en la ciudad tras la crisis migratoria de julio
La Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) ha reclamado al Gobierno y al Ministerio de Defensa que garanticen el derecho a la legítima defensa de los militares desplegados en Ceuta, tras la crisis migratoria iniciada a finales de julio. En un comunicado, la organización alerta de que los efectivos de la Comandancia General de Ceuta (COMGECEU) y unidades de refuerzo carecen de un marco jurídico claro para actuar ante agresiones o riesgos inminentes.
La AUME detalla que los 1.200 militares destinados en la ciudad realizan labores de vigilancia y apoyo a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado en «condiciones de elevada exigencia operativa», pero sin equipamiento ni formación específica para escenarios de riesgo. Entre sus demandas figura la clarificación del marco legal que regula su actuación cuando colaboran con las fuerzas de seguridad, actualmente marcado por «ambigüedad que genera inseguridad jurídica».
El artículo 20.4 del Código Penal español reconoce el derecho a la legítima defensa, pero la AUME subraya que, en la práctica, los militares no pueden ejercerlo sin «medios adecuados y cobertura legal suficiente». La asociación exige que ninguna orden o instrucción interna limite este derecho cuando exista «agresión ilegítima actual o inminente», citando textualmente el comunicado.
La crisis migratoria en Ceuta, que alcanzó su punto álgido el pasado 25 de julio con la llegada de más de 8.000 personas en 48 horas, ha dejado a los efectivos militares en una situación de «vulnerabilidad», según la AUME. La Comandancia General de Ceuta, dependiente del Ministerio de Defensa, coordina las operaciones de control fronterizo y apoyo logístico, pero no tiene competencias en materia de seguridad ciudadana, lo que complica su actuación en incidentes con civiles.
El Ministerio de Defensa no ha respondido aún a las demandas de la AUME, que agrupa a militares de todas las escalas y ramas de las Fuerzas Armadas. La asociación recuerda que, en misiones similares en Melilla o en el Estrecho, los efectivos han enfrentado situaciones de tensión sin protocolos unificados, lo que ha generado precedentes de denuncias por exceso o defecto en el uso de la fuerza.
Fuente: La Razón







