El presidente ucraniano mantiene un 55 % de apoyo popular mientras la guerra permite la reconquista de 820 km², pero la presión interna por casos de corrupción crece.
El presidente Volodimir Zelenski, en una reunión a puerta cerrada con medios ucranianos, afirmó que celebrar elecciones ahora sería «un tsunami para el Estado que dividirá Ucrania», mientras su gobierno lidia con investigaciones anticorrupción que han provocado el cese de Irina Mudra, vicejefa de la Administración presidencial.
Las pesquisas revelaron que Mudra presionó a un banco estatal durante la gestión de la fianza del exministro de Energía Herman Galúchenlo, sospechoso de supervisar sobornos en contrataciones públicas del sector energético. El caso ha alimentado la polémica interna y ha sido citado por Mijailo Fedorov, exministro de Defensa, como argumento para exigir la convocatoria de elecciones, pese a los riesgos de seguridad.
Según datos oficiales, el 55 % de la población sigue confiando en Zelenski, superando la cifra anterior al inicio de la invasión, y aprueba en general su política exterior y su postura frente a Rusia. Sin embargo, la percepción de la necesidad de rendir cuentas al gobierno se ha intensificado, y muchos ciudadanos temen que unas elecciones prematuras fragmenten la unidad nacional.
En el plano internacional, Zelenski recibió el domingo a los primeros ministros de Dinamarca, Noruega, Lituania, Letonia, Estonia y Finlandia. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, solicitó a los aliados que entreguen misiles de defensa aérea, mientras el presidente subrayó que la mayor amenaza sigue siendo los ataques con misiles balísticos rusos.
En el frente militar, Zelenski informó que las fuerzas ucranianas han reconquistado 820 kilómetros cuadrados desde el comienzo de 2026, aunque las tropas rusas continúan ocupando 990 kilómetros cuadrados. El presidente reiteró su objetivo de lograr la igualdad total de territorio para finales de año, describiendo su estrategia como «llevar al país hasta el final de la guerra y preservar un país independiente y soberano».
Fuente: La Razón (Internacional)







